Los productores agrícolas del centro y el norte de Santa Fe consideraron las lluvias registradas en los últimos días como "suficientes y oportunas", en especial para los cultivos de trigo que están en pleno desarrollo, y también porque dotaron de agua útil los suelos para el proceso de siembra del maíz y el girasol.

El informe semanal que confeccionan el Ministerio de la Producción de la provincia y la Bolsa de Comercio de Santa Fe precisó hoy que el acumulado de lluvias fluctuó entre los 10 y los 60 milímetros, que sirvió para revertir los escenarios de déficit hídrico y reiniciar la siembra.

En el caso de los trigales, en particular los de ciclo largo, "finalizaron su etapa de macollaje bajo escenarios de escasas precipitaciones y comenzaron los estadios fenológicos de elongación de tallo con posterior preemergencia floral".

Ante el aumento de la demanda de agua en esa etapa, los productores consideraron que "las lluvias registradas fueron no sólo necesarias, sino también adecuadas, provechosas y se produjeron en momentos ideales del desarrollo de los cultivares".

Entre los granos que están en etapa de siembra se destacó el avance de 15 puntos del maíz temprano, que hasta el momento sumó unas 18.900 hectáreas, lo que representa el 20% de la superficie estimada para la presente campaña.

Sin tanta actividad en el inicio de la semana, también las superficies para girasol se vieron favorecidas por las lluvias y hasta ahora se logró un avance del 21% de la intención de siembra, lo que implica unas 23.980 hectáreas.

El estado vegetativo de los sembradíos continuó siendo muy bueno, con la totalidad de los lotes emergidos, sin impedimentos y a la espera de las precipitaciones, para el logro de un normal crecimiento y desarrollo.

En cuanto al estado sanitario, hasta el momento no se presentaron plagas ni enfermedades, pero continuó el monitoreo de los predios por posible presencia de orugas cortadoras. (Télam)