El Presupuesto 2021 que envió el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a la Legislatura estima un ajuste real en el gasto del 3%, con eje fundamental en recortes en el rubro de obras públicas, al tiempo que proyecta un aumento en las partidas destinadas a seguridad y educación.

En ese sentido, el gasto de capital será un 20% más bajo que el de 2019, previo al impacto de la pandemia que forzó a detener todas las obras públicas y que afectó sobre todo a partidas como Vivienda y Agua Potable y Alcantarillado, que sufrieron una caída del 60% y 36,6%, respectivamente, en 2020.

Durante 2020, las partidas destinadas a salud y promoción social manifestaron un fuerte aumento por la pandemia, del 12,5% y 25,1%, respectivamente, aunque en 2021 tendrán un recorte en comparación a este año del 9,4% y 16,3%, según un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda (Undav).

"Las partidas que más se verán afectadas para el siguiente año son las de Promoción y acción social, Trabajo y Cultura, con caídas de 16,3%, 16,0% y 10,8%, respectivamente", detalló el informe a cargo de Santiago Fraschina.

Por otra parte, destaca que el rubro de seguridad mantendrá una consolidación en el aumento del gasto que ya venía manifestando desde años anteriores.

"Los únicos gastos que lejos de sufrir un ajuste, seguirán aumentando en términos reales durante 2020 y 2021, son los servicios de seguridad, en un 3,6% y 6,6% respectivamente, lo que da un acumulado en dos años del 10,5%", asegura el documento.

En forma paralela, y para afrontar el recorte del 1,18% de coparticipación que definió por decreto el Poder Ejecutivo Nacional y que alcanzaría los $ 52.000 millones, el Gobierno porteño incorporará tres nuevos tributos: Ingresos Brutos a las Leliq y a las operaciones de Pases, y una alícuota del 1,2% correspondiente a Sellos en los pagos con tarjetas de crédito.

Al respecto, el Gobierno porteño aseguró que se trata de un "programa de ajuste transitorio" que, en total, implica un recorte de $ 32.300 millones en obras públicas y revisión de contratos, y $ 19.700 millones más de ingresos a partir de los nuevos impuestos.

El retiro de la exención de Ingresos Brutos a las operaciones de Leliq y Pases generó un contrapunto entre el Gobierno nacional y porteño, desde el que que dijeron a Télam que la iniciativa es "una medida de emergencia" y que "se va a retrotraer si la Corte Suprema falla a favor de devolvernos la coparticipación".

"No podíamos aplicar aumentos a patentes o ABL, que tuvieron entre un 50 o 60% de merma de pagos este año. El sector financiero fue el menos afectado por la pandemia. Buscamos armonizar la carga impositiva", dijeron las fuentes, que sostuvieron que la expectativa es recaudar $12.000 millones por este tributo. (Télam)