Los precios de los granos cerraron la semana con importantes bajas, que en el caso de la soja fue de más de US$10, afectada por mejoras en perspectivas climáticas en zonas productivas de EEUU y por el desplome de la cotización del aceite de soja, que se hundió casi US$ 70.

Los contratos de septiembre y noviembre de la oleaginosa cayeron 2,21% (US$ 10,75) hasta los US$ 475,37 la tonelada y US$ 474,27 la tonelada, respectivamente.

Los fundamentos de la baja fueron, en parte, las lluvias beneficiosas para el cultivo registradas sobre zonas productoras de Estados Unidos, pero también presionó sobre los precios "la chance de que la Agencia de Protección Ambiental le recomiende a la Casa Blanca reducir los mandatos de corte obligatorios para los biocombustibles por debajo del nivel vigente en 2020", indicó la corredora Granar en su análisis.

"Este último hecho podría resultar anecdótico si no fuera que tras el triunfo de Joe Biden el mercado dio por sentado que el nuevo gobierno estadounidense se diferenciaría de su antecesor y apostaría por las energías alternativas", agregó al respecto.

Esto llevó a que el aceite de soja, principal insumo para la elaboración de biodiésel, se hundiera hoy 5,13% (US$ 68,56) a US$ 1.267,42 la tonelada, mientras que la harina concluyó la jornada con una suba del 0,51% (US$ 1,98) hasta los US$ 389,44 la tonelada.

Por su parte, el maíz retrocedió 2,04% (US$ 4,43) y cerró a US$ 212,10 la tonelada, por los mismos motivos que la soja: lluvias en zonas productoras e incertidumbre en cuanto a la política de biocombustibles que llevará adelante la administración Biden.

Por último, el trigo resignó 1,82% (US$ 4,87) y se ubicó en US$ 262,44 la tonelada, al acoplarse a las caídas de los otros granos y ante la firmeza del dólar. (Télam)