La inclusión laboral de las personas con discapacidad debe estar acompañada de una cultura en las empresas que fomente la diversidad de talentos y enriquecimiento de aprendizajes, más allá de los marcos regulatorios, analizaron en un encuentro organizado por la empresa social Incluyeme.com.

El encuentro DEI Latam 2022, espacio destinado al aprendizaje de buenas prácticas, networking, colaboración estratégica y escucha activa, y comprender los desafíos en la inclusión sociolaboral de las personas con discapacidad, se realizó en el auditorio del BID en Buenos Aires.

La jornada abrió con la presentación "De los datos a la acción", a cargo de Marcelo Cabrol, del BID LAB (el laboratorio de innovación del BID); Gabriela Fernández, de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM); y Gabriel Marcolongo, CEO de Incluyeme.com.

Incluyeme.com busca promover la inclusión sociolaboral de personas con discapacidad; y apoya a empresas a desarrollar programas integrales de diversidad al implementar estrategias, brindar herramientas y contribuir al desarrollo de una cultura organizacional inclusiva y diversa.

Marcolongo afirmó que "tres de cada cuatro personas con discapacidad hoy no tiene trabajo en América Latina, somos una región con más de 30 millones de personas con discapacidad que no logra conseguir un empleo".

Explicó que la perspectiva de interseccionalidad "son barreras que tienen las personas con discapacidad, se acumulan a más barreras que tienen personas que tal vez llegan a un país donde no tienen una red de contactos".

Por su parte, Fernández sostuvo que "apuntamos a dar información y herramientas operativas tanto para las personas migrantes como para las empresas que buscamos sensibilizar y movilizar continuamente para que amplíen su horizonte de empleabilidad".

Desde la compañía explicaron que las personas con discapacidad enfrentan múltiples barreras en Latinoamérica que dificultan el acceso a la educación o capacitaciones, herramientas clave para su empleabilidad y progreso profesional.

Sumado a esto, existen diferentes interseccionalidades que se suman a las barreras mencionadas a la hora de ser consideradas para una vacante u obtener reconocimiento por el desempeño, asociadas a poner foco en las limitaciones y no en el talento de las personas.

En este sentido, remarcaron que para que haya verdadera inclusión laboral de las personas con discapacidad, debe existir en la empresa una cultura que fomente la diversidad de talentos y enriquecimiento de aprendizajes, más allá de los marcos regulatorios.

Por otra parte, en el panel sobre "Interseccionalidad: migraciones y discapacidad", Erika Molina de BID LAB, destacó que el Banco Mundial estima que la exclusión de las personas con discapacidad representa entre 3% y 7% del producto bruto en distintos países.

"Una de cada cinco personas que vive en extrema pobreza tiene una discapacidad y uno de cada 10 hogares que tiene una persona con discapacidad es vulnerable de caer bajo la línea de pobreza; uno de cada cinco niños con discapacidad no asiste a la escuela y una de cada dos personas adultas en edad laboral, no participa del mercado laboral; sin educación y sin participación en el mercado laboral difícilmente puedan tener las mismas oportunidades que otras personas; esto afecta a la sociedad en su conjunto", resaltó.

En tanto, Clara Popeo de Incluyeme.com señaló que tiene tres grandes componentes: diagnóstico, capacitación y empleabilidad.

"La intención de hacer un diagnóstico es porque no hay datos sobre cuánta población migrante tiene discapacidad", indicó Popeo sobre los diagnósticos que realizaron tanto para Argentina como para Chile.

Popeo explicó que el objetivo de contar con los diagnósticos tenía que ver con la realización de las guías de trámites que faciliten a las personas migrantes la inclusión laboral. (Télam)