El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que los aliados de Egipto en el Golfo Pérsico deben cumplir los compromisos de inversión de miles de millones de dólares en los plazos previstos para que el país norafricano cubra su déficit de financiación exterior en los próximos años, al tiempo que la libra egipcia cayó hoy hasta un nuevo mínimo histórico.

Si bien el acuerdo de US$ 3.000 millones entre Egipto y el FMI firmado en diciembre debe desbloquear fondos aún mayores de los socios internacionales y regionales de ese país, el organismo aseveró que las inversiones de las naciones del Golfo Pérsico son "una parte crítica de la estrategia de financiación del programa", según la agencia de noticias Bloomberg.

La venta prevista por Egipto de participaciones estatales en algunas grandes empresas y las prometidas inversiones del Golfo Pérsico "tienen que materializarse en su totalidad y en el plazo previsto" para garantizar la plena financiación del programa de 46 meses, señaló el FMI en un informe publicado hoy.

Estimando un total de US$ 6.700 millones de inversiones del Golfo Pérsico en los próximos tres años fiscales, el organismo remarcó que tales "garantías de financiación para el período del programa conllevan riesgos".

Mientras en Egipto resonaban los efectos del conflicto en Ucrania, países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar prometieron más de US$ 20.000 millones en depósitos e inversiones.

En este sentido, el objetivo es apuntalar un país considerado un eje regional; no obstante, hasta ahora sólo se materializó una mínima parte de las inversiones prometidas.

El énfasis en las inversiones supone un cambio respecto del apoyo que los países del Golfo Pérsico presentaron anteriormente a Egipto, principalmente en forma de depósitos.

Esas naciones árabes están dispuestas a refinanciar los depósitos previos que hicieron en el Banco Central egipcio hasta el final del programa del FMI, señaló el organismo multilateral.

Al respecto, el FMI aconseja que la venta de los activos estatales a los inversores forma parte de una iniciativa más amplia para reducir el papel del sector público en la economía egipcia.

En tanto, la libra egipcia volvió a caer este miércoles 14%, hasta 32,1 por dólar, antes de reducir las pérdidas y cerrar la jornada a 29,8, lo que supone la mayor caída en un solo día desde fines de octubre.

Esto redujo la diferencia con los precios cotizados en el mercado paralelo, de alrededor de 31, según los operadores, consignó Bloomberg.

Ante ello, el FMI declaró que Egipto avanza hacia una política cambiaria flexible, y que cualquier intervención del Banco Central de ese país se guiará por la necesidad de suavizar la volatilidad del mercado. (Télam)