El cese de comercialización de hacienda convocado por la Mesa de Enlace finalizará esta medianoche tras 15 días de protesta en rechazo a la suspensión de exportaciones de carne por 30 días, dispuesta por el Gobierno nacional ante la fuerte suba de los precios internos e irregularidades detectadas en operaciones de comercio exterior.

Confederaciones Rurales (CRA), Federación Agraria (FAA), Sociedad Rural (SRA) y Coninagro ratificaron esta tarde que pondrán fin a la medida y adelantaron que pedirán audiencia al presidente Alberto Fernández y buscarán dialogar con gobernadores y representantes de los distintos eslabones de la cadena cárnica.

En un comunicado conjunto, las entidades confiaron en "poder avanzar con instancias de diálogo con el Gobierno nacional, los gobernadores y los legisladores, para tratar de revertir las consecuencias negativas para la producción y para todos los argentinos de la desafortunada decisión oficial".

La decisión oficial de cerrar las exportaciones de carne vacuna hasta el 19 de junio de este año se tomó tras el considerable aumento en los precios internos del producto, que en abril escaló 65% en su comparación interanual, según datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (Ipcva).

Esto significa que el incremento en los valores se ubicó casi 20 puntos por encima de la inflación, siendo uno de los alimentos de consumo masivo que registró una suba tan pronunciada.

Este salto en los precios, cuyo aumento se mantiene casi constante desde noviembre del año pasado, se dio en un contexto en el que el consumo interno se encuentra en valores mínimos históricos por debajo de los 50 kilos por persona al año, según cálculos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra).

Además, en su último informe mensual de abril, Ciccra indicó que la hacienda experimentó un aumento interanual del 95%.

Respecto a la exportación, la entidad señaló que de una producción total de carne de 951.700 toneladas en el primer cuatrimestre se destinaron al exterior el 29,2% , o sea, unas 277.600 toneladas.

"Esto implicaría que el consumo interno habría caído 9,5% en la comparación interanual (-71.100 toneladas), en la que 54,1% de la contracción vendría explicada por el menor nivel de actividad de la industria y el 45,9% habría sido explicada por el aumento de las exportaciones", sostuvo Ciccra.

Por otro lado, el Gobierno también denunció irregularidades en las operaciones de exportación, con subfacturación y evasión fiscal, al mismo tiempo que exportadores no tradicionales presionaban los precios al convalidar aumentos en las cotizaciones de la hacienda.

En este sentido, tanto la Dirección General de Aduanas (DGA), como el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca realizaron inspecciones e impusieron multas y suspensiones ante las irregularidades detectadas.

En el primer caso, la DGA denunció a 19 frigoríficos que realizaron supuestas operaciones fraudulentas de exportación de carne y les impuso una multa de US$ 6 millones.

En tanto, la cartera agropecuaria suspendió la operación de 12 empresas exportadoras de carne por no liquidar divisas o consignar domicilios falsos, entre otras imputaciones, a la vez que procedió a interdictar más de 220.000 kilos de carne vacuna.

Si bien en primera instancia el lockout decidido por la Mesa de Enlace recibió un apoyo bastante generalizado en el sector primario y también en el industrial y que, incluso se llegó a manejar la opción de sumar otras actividades agropecuarias a la protesta, como el caso de los granos, tras su extensión hasta hoy a la medianoche comenzó a cosechar críticas, más allá de las ya esgrimidas por asociaciones de consumidores, de carnicerías y frigoríficos recuperados.

En este caso, el secretario de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales de la Argentina (Fifra), Javier Peralta, señaló que "esta decisión de la Mesa de Enlace de extender el paro hasta el miércoles inclusive, no es bajo ningún punto avalada por la industria frigorífica representativa”.

Por otro lado, sostuvo que "hoy el paro llega a su fin, no va a haber desabastecimiento porque conseguimos hacienda pero a mayor precio. Los precios después de esta medida de fuerza van a subir y es algo que sabíamos que iba a pasar. Cuando en 2006 se aplicó esta medida pasó lo mismo".

Por su parte, el vicepresidente de la Cámara de Matarifes y Abastecedores (Camya), Sergio Pedace, consideró: "Un poco de desabastecimiento hubo, pero muy pequeño. Intentamos que no falte la carne en las carnicerías, ya que hubo muchos feedlots que pudieron cargar, pero, a razón de este paro, hubo un 10% de aumento".

Si bien las entidades rurales fueron las que concretaron el cese de comercialización, fue la industria exportadora la que negoció con el Gobierno para lograr revertir la medida.

En este sentido, el presidente del Consorcio de Exportadores de Carne (ABC), Mario Ravettino, explicó en declaraciones a canal Rural que los integrantes de la cámara terminaron "de definir una propuesta para superar esta situación y fue entregada al Gobierno" y que aguardaban las respuestas.

“La propuesta contempla dos aspectos fundamentales. Uno es superar esta situación, revertir la medida temporaria de suspensión antes de los 30 días, tratando de interpretar la posición del Gobierno y ayudando a superar el tema de precios", agregó.

El segundo punto “es el mediano y largo plazo, que debemos empezar a considerar. Más allá de solucionar el tema, le solicitamos al Gobierno que nos aboquemos a cuestiones importantes como por qué crece la población y no el stock ganadero, qué deberíamos hacer para que lo haga, qué incentivos debería tener el productor”, concluyó. (Télam)