La industria vitivinícola argentina se enfrenta a nuevos desafíos que se imponen a nivel global, coincidieron los distintos actores del sector al celebrar los once años de la declaración del "Día del Vino Argentino Bebida Nacional".

"Frente a los desafíos que nos presenta hoy el mundo, el presidente Alberto Fernández nos ha encomendado que apostemos a la denominación de origen, a la certificación de la trazabilidad de nuestra producción y lo que surge de nuestra tierra", afirmó el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Julián Domínguez.

Durante el acto realizado anoche en el Teatro del Bicentenario de San Juan, destacó que "para ello contamos también con gobernadores como Sergio Uñac que entienden el futuro, comprenden cómo juega el escenario global y la demanda de los consumidores globales más exigentes del planeta".

Tras recordar que "desde el Gobierno nacional estamos promoviendo una visión de marca país", exhortó a la reincorporación de la denominación "Vino Argentino, Bebida Nacional" en el etiquetado de los productos.

"Tiene que estar la bandera argentina en las botellas de vino argentino; tiene que estar la nomenclatura bebida nacional con nuestra Bandera nacional", planteó el titular de la cartera agropecuaria.

En representación del sector, el presidente de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), José Alberto Zuccardi, destacó todos los años de trabajo arduo para lograr el posicionamiento que hoy tiene el vino argentino.

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“La vitivinicultura tiene un plan (estratégico) actualizado al 2030 y tenemos una mesa donde los gobiernos nacionales, provinciales y las distintas instituciones del sector podemos tomar decisiones y ser artífices de nuestro propio destino”, afirmó.

La industria vitivinícola de la Argentina produce anualmente 10.800.000 hectolitros de vino y 4.400.000 hectolitros de mosto; en total, hay 18 provincias productoras y en 15 de ellas se registró un crecimiento en la superficie de cultivo durante la última década.

El sector reúne a casi 17.000 productores, más de 1000 bodegas y 1.300 elaboradores de vinos caseros y artesanales; además, es el mayor generador de empleo por hectárea cultivada; sostiene 146.000 puestos de trabajo directos y casi 400 mil empleos entre directos e indirectos, con 72 trabajadores cada 100 hectáreas cultivadas.

En los 11 años de vigencia de la iniciativa, se duplicaron los mercados internacionales y, actualmente, los vinos argentinos llegan a 125 países de los cinco continentes con exportaciones que representan casi US$ 1.000 millones al año con todos sus productos.

Además, se les agregó valor ya que en lo que va de 2021, las exportaciones de vino embotellado aumentaron un 16% en valor FOB, lo cual representa casi US$ 100 millones adicionales. (Télam)