Los pedidos iniciales por subsidio al desempleo en los Estados Unidos cayeron a 360.000 solicitudes, lo que representa el nivel más bajo alcanzado durante la pandemia, según informó hoy en Washington el Departamento de Trabajo.

En la semana que finalizó el 10 de julio, las solicitudes iniciales disminuyeron en 26.000 pedidos, equivalente al nivel más bajo desde el 14 de marzo de 2020.

El informe destacó que en ese período 46 estados reportaron 96.362 reclamos iniciales de asistencia por desempleo pandémico.

El avance de la tasa de desempleo asegurado sin ajustar fue del 2,3% durante la semana que finalizó el 3 de julio, sin cambios desde el semana anterior.

El número total de beneficios en todos los programas para la semana que terminó el 26 de junio fue 13.836.598, una disminución de 372,279 respecto a la semana anterior.

También al 26 de junio, los beneficios extendidos estuvieron disponibles en 11 estados: Alaska, California, Connecticut, Distrito de Columbia, Illinois, Massachusetts, Nevada, Nueva Jersey, Nueva York, Rhode Island y Texas.

Las tasas de desempleo aseguradas más altas en la semana que terminó el 26 de junio se registraron en Puerto Rico (4,8%), Nevada (4,3%), Georgia. (4,2%), Rhode Island (4,2%), Connecticut (4%), California (3,6%), Illinois (3,5%), Nueva Jersey (3,5%), Pensilvania (3,4%) y Nueva York (3,3%).

Los mayores aumentos en los reclamos iniciales para la semana que terminó el 3 de julio se registraron en Puerto Rico (6,722), Pensilvania (5,296), Nueva York (4,730), Texas (+4,645) y California (2,588), mientras que las mayores disminuciones se registraron en Oklahoma (-2,461), Massachusetts (-1,778), Washington (-1,596), Connecticut (-1,563) y Virginia (-1,371).

De todas formas, las empresas tienen problemas para conseguir mano de obra y publicaron ofertas laborales, por más de 9 millones de vacantes.

La escasez de trabajadores en muchas industrias está haciendo que los empleadores aumenten los salarios y otros beneficios no salariales, lo cual lleva a aumentar los precios para compensar sus mayores costos laborales y un incremento de la inflación.

Muchos estadounidenses todavía tienen preocupaciones de salud acerca de trabajar con un gran número de personas. Muchas personas, en su mayoría mujeres, ya no trabajan ni buscan trabajo porque tuvieron que cuidar a los niños cuando cerraron las escuelas y las guarderías.

Más de 2,5 millones de trabajadores mayores aprovecharon las carteras de acciones y el valor de las viviendas ampliadas para jubilarse anticipadamente. (Télam)