Los granos cerraron con fuertes subas la semana en el mercado de Chicago, impulsados por el clima caluroso y seco en Estados Unidos, lo que trae consigo incertidumbre en cuanto al volumen que se pueda conseguir en la cosecha de soja y maíz, en un contexto de alta demanda.

El contrato de julio de la oleaginosa ganó 2,22% (US$ 12,68) hasta los US$ 581,93 la tonelada, a la vez que el de agosto lo hizo por 2,21% (US$ 12,22) y se posicionó en US$ 564,93 la tonelada.

Los fundamentos de la medida radicaron en los pronósticos de clima seco en regiones productoras de Estados Unidos.

Si bien el cultivo no se encuentra aún en un momento crítico en Norteamérica, "para hacer frente a la demanda proyectada sería necesario obtener rendimientos récord, por lo que de sostenerse estas condiciones climáticas el panorama se vería comprometido", explicó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

También sumó sostén a los precios el fuerte salto del aceite, que avanzó 3,61% (US$ 54,89) hasta los US$ 1.572,75 la tonelada, mientras que la harina mejoró 1,17% (US$ 5,07) para posicionarse en US$ 436, 73 la tonelada.

Por su parte, el maíz trepó 3,13% (US$ 8,17) y cerró a US$ 268,79 la tonelada, como consecuencia en de los pronósticos de clima cálido y seco en Estados Unidos y, como sucede en el caso de la soja, la alta demanda proyectada hace que "sea necesario que los rindes alcancen valores récord para obtener una producción capaz de satisfacerla".

Por último, el trigo ascendió 1,70% (US$ 4,23) y se comercializó hacia el final de la jornada a US$ 252,70 la tonelada, debido también al clima seco en la planicies norteamericanas que condicionan el desarrollo de la variedad de primavera, aunque las buen estado del mismo en Europa y en la región del Mar Negro aminoraron la suba. (Télam)