Las ventas minoristas en los Estados Unidos se situaron al alza por tercer mes consecutivo con un incremento de 1,7% en octubre, según informó hoy el Departamento del Comercio con sede en Washington, pese a la creciente inflación en ese país.

El valor de la totalidad de ventas en el canal minorista aumentó en octubre 1,7% (un total de US$ 638.200 millones), una cifra mayor que la esperada por los economistas y el mayor incremento en siete meses, superando a septiembre que había mostrado una suba del 0,8% (revisada hoy al alza) y por arriba del nivel previo a la pandemia de coronavirus.

De acuerdo con el reporte, 11 de las 13 categorías del mismo registraron mejoras en las ventas en octubre, sobre todo en electrónica y muebles con una suba de 3,8%; materiales de construcción y el e-commerce, este último con una alza del 4% mensual y 10,2% interanual.

En tanto, las ventas en restaurantes y bares (la única categoría registrada de servicios) se mantuvieron sin mayores cambios, y las de indumentaria cayeron 0,7%.

En la comparación interanual, las ventas avanzaron 16,3%.

De esta forma, las cifras muestran que, pese a los problemas en la cadena de suministro, el repunte de contagios de Covid-19 y la escasez de oferta en sectores como el automotriz que habían ralentizado el consumo durante el tercer trimestre; la demanda y el gasto de los consumidores estadounidenses se mantienen robustos.

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Otro factor en juego, según señala la agencia Bloomberg, es el adelantamiento de las compras de muchos consumidores para las fiestas de fin de año, con el objetivo de sortear el retraso en las entregas.

No obstante, pese a los datos de hoy, se teme por el impacto que podría tener la inflación en la demanda.

Al no tratarse de números ajustados por inflación, no reflejan el crecimiento real de las ventas y parte de los incrementos en las ventas se debe a que los consumidores están pagando precios más altos.

Por ejemplo, las ventas de gasolina en las estaciones de servicio se incrementaron en un 3,9%, la mayor suba desde marzo, lo cual refleja el incremento de valores en el surtidor cuya inflación anual fue del 59,1% en octubre.

La suba de precios en la economía estadounidense marcó en octubre su nivel más alto en más de 30 años al registrar un 6,2% interanual, y un 0,9% respecto del mes anterior, siendo el avance intermensual más pronunciado en cuatro meses.

Una consecuencia del aumento de precios es la contracción del poder adquisitivo con los aumentos de sueldos situándose por detrás de la inflación: según el Departamento del Trabajo, el salario real en los Estados Unidos cayó 0,5% mensual en octubre; mientras que se redujo en un 1,2% a comparación del mismo mes de 2020.

Hasta el momento la caída del salario real no impactó en los balances de las compañías: Walmart y Home Depot, dos de las tiendas minoristas más importantes del país, reportaron hoy que la demanda continúa siendo firme, con las ventas y los resultados de ambas superando las expectativas.

A esto se le suma los grandes ahorros de los consumidores estadounidenses que totalizaron US$ 1,6 trillones en el tercer trimestre.

Los economistas ahora esperan una aceleración en el consumo en los tres últimos meses del año, a partir de la mejora en el mercado laboral y de la situación sanitaria. (Télam)