Las solicitudes de subsidio por desempleo cayeron nuevamente en los Estados Unidos durante la segunda semana de agosto, según informó hoy la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés) del Departamento de Trabajo en Washington.

Cerca de 348.000 personas solicitaron nuevas prestaciones por desempleo tras haber sido despedidas entre el 8 y el 14 de agosto, lo cual representa 29.000 personas menos que los 377.000 pedidos (revisados al alza de 375.000) de la semana anterior.

Es la primera vez desde marzo de 2020 que el número semanal de trámites se ubica por debajo de los 350.000, aunque la cifra aún no alcanzó los niveles previos a la pandemia donde promediaba los 205.000 pedidos.

La cifra está por debajo de lo previsto por economistas encuestados por la agencia Bloomberg, quienes esperaban unas 364.000 inscripciones.

Si se se tiene en cuenta el promedio de las últimas cuatro semanas, el mismo cayó hasta 377.750, lo cual supone 19.000 menos que lo que marcaba el indicador durante la semana pasada, y el nivel más bajo desde mediados de marzo de 2020, al comienzo de la pandemia de coronavirus.

Asimismo, 2,82 millones de personas recibían subsidios por desempleo, lo cual representa una caída de 79.000 personas respecto de la semana anterior y, en ese sentido, es también el menor nivel registrado desde mediados de marzo de 2020.

Por su parte, 11,74 millones de personas reciben algún tipo de beneficio, un descenso de 311.787 respecto de la semana que finalizó el 31 de julio: la cifra había llegado a un pico de 28,7 millones en 2020.

Los Estados de Texas, Illinois y Michigan registraron las caídas más pronunciadas de solicitudes, mientras que Virginia, Nuevo México y California, en ese orden, tuvieron el mayor incremento.

La reducción en solicitudes se da, no obstante, pese a la expansión de la variante Delta de la Covid-19 que amenaza a la recuperación económica, lo cual sugiere una recuperación del mercado del trabajo y de la actividad en ese país.

En ese sentido, a pesar del aumento de contagios y hospitalizaciones y de que varias empresas dieron marcha atrás con sus planes de regreso para el trabajo presencial, hay poca evidencia que sugiera que los nuevos rebrotes estén causando despidos.

Esto último se debe a que no se volvieron a implementar restricciones en restaurantes, bares y espacios de entretenimiento, de acuerdo con la agencia Bloomberg.

Por otro lado, uno de los motivos aducidos por la baja en los pedidos de subsidios es la finalización de los programas especiales de ayudas gubernamentales extendidas ofrecidas durante la crisis de la pandemia, que terminarán de forma total durante septiembre.

Más de 20 gobernadores ya finalizaron de manera prematura los programas federales que incluían, entre otros beneficios, el pago extra de US$ 300 semanales; con el objetivo de incentivar la ocupación de los puestos de trabajo disponibles.

Sin embargo, se presentaron diversos recursos legales en algunos de esos Estados para frenar las medidas.

En la última semana de marzo de 2020 al comenzar la pandemia de coronavirus, los pedidos semanales de subsidios habían alcanzado la cifra récord de 6,8 millones, y desde entonces han ido disminuyendo.

El ultimo reporte de empleo publicado a finales de julio indicó que en ese mes se generaron 943.000 nuevas posiciones, el mayor incremento en casi un año y un número mayor al esperado; mientras que el índice de desempleo registró una caída a 5,4%, la menor cifra desde que comenzó la pandemia (donde llegó a marcar un 14,8%) y una reducción frente al 6,3% de principios de este año, aunque 11,7 millones de estadounidenses continúan desempleados. (Télam)