Las solicitudes de subsidios por desempleo registraron un alza en los Estados Unidos durante la segunda semana de septiembre, luego del impacto del huracán Ida en los Estados ubicados al sur del país, informó hoy en Washington la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés) del Departamento de Trabajo.

Las aplicaciones aumentaron durante la última semana, impulsadas por un salto en los pedidos en Luisiana, uno de los Estados más afectados por el fenómeno climático.

El temporal que alcanzó la Categoría 4 dejó 116 muertes y daños estimados en más de US$ 100 millones, de acuerdo con la proveedora de servicios de gestión de riesgos AON.

Cerca de 332.000 personas solicitaron nuevas prestaciones por desempleo tras haber sido despedidas entre el 5 y el 11 de septiembre, lo cual representa 20.000 más que los 312.000 pedidos de la semana anterior.

La cifra es mayor a la estimada por un grupo de economistas en una encuesta de la agencia Bloomberg, que preveía un incremento a 322.000 aplicaciones.

No obstante, si se tienen en cuenta todos los pedidos en curso por beneficios estatales, la cifra descendió 187.000 a 2,66 millones de personas, un mínimo desde que comenzó la pandemia de Covid-19.

En la última semana de marzo de 2020, al comenzar la pandemia de coronavirus, los pedidos semanales de subsidios habían alcanzado la cifra récord de 6,8 millones, y desde entonces, pese a algunos altibajos, han ido disminuyendo a medida que la economía iba retomando su actividad.

La suba en los pedidos de esta semana refleja posiblemente sólo la volatilidad inherente a los datos semanales, según indica la agencia Bloomberg.

El mercado laboral estadounidense se encuentra recuperación con una mayor demanda de trabajadores. Sin embargo, se espera que el crecimiento económico se ralentice durante el tercer trimestre tras una reducción en los estímulos del Gobierno estadounidense.

Asimismo, la variante Delta del coronavirus podría representar otra amenaza al mercado laboral.

El Estado de Luisiana, afectado por el impacto del huracán Ida, registró el incremento más pronunciado de solicitudes (por el cierre de refinerías y plantas petroquímicas luego del temporal) junto con Arizona y Washington D.C, mientras que Illinois, Ohio y Texas, en ese orden, lideraron los descensos.

En ese sentido, el pasado lunes 6 finalizaron los beneficios extendidos para desempleados, establecidos en el contexto de la pandemia.

Si bien la Casa Blanca descartó extenderlos, informó a los Estados que pueden seguir utilizando con ese fin los fondos asignados a tal efecto que no fueron empleados hasta el momento.

El último reporte de empleo publicado este mes indicó que en agosto se generaron 235.000 nuevos puestos, la menor cifra en siete meses y por debajo de lo estimado.

El dato marcó una brusca desaceleración respecto del mes de julio donde se abrieron 1,05 millones de nuevos empleos, y se adjudicó al impacto que está generando la variante Delta en algunas zonas.

En tanto, el índice de desempleo bajó de 5,4% a 5,2%, la menor cifra desde que comenzó la pandemia (donde llegó a marcar un 14,8%) aunque aún los puestos de empleo se sitúan 5,3 millones por debajo de niveles previos a la crisis sanitaria.

(Télam)