Las solicitudes de subsidios por desempleo en Estados Unidos continuaron su tendencia descendente durante la semana pasada acumulando cinco semanas consecutivas en baja, según consignó hoy la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo.

En la semana que finalizó el 10 de septiembre, cerca de 213.000 personas solicitaron nuevas prestaciones por desempleo tras haber sido despedidas, lo que significó 5.000 menos que en la semana precedente.

Se trata de la quinta semana consecutiva en baja, y el número de solicitudes semanales se vuelve a acercar a mínimos históricos.

La cifra superó las expectativas ya que los economistas de Wall Street esperaban 227.000 pedidos, según la agencia de noticias Bloomberg.

California, Texas y Nueva York lideraron el listado de Estados con mayor caída de solicitudes, mientras crecieron en Massachusetts.

Por su parte, la información oficial indica que el promedio de pedidos en las últimas cuatro semanas –el cual permite atenuar la volatilidad propia de un índice semanal- cayó a 224.000 personas –el menor nivel desde junio-, mientras que la cantidad total de subsidios subió ligeramente a 1,4 millones de personas en la semana que finalizó el 3 de septiembre.

De esta forma y pese a la desaceleración e incertidumbre en la economía estadounidense de los últimos meses, el mercado laboral sigue mostrando números favorables, al existir un gran desajuste entre las posiciones requeridas y las personas desocupadas.

El número de vacantes de empleos subió a 11,2 millones en julio, según reportó el Departamento del Trabajo, lo cual implica que, al haber 5,7 millones de desempleados, existen casi dos puestos ofrecidos por cada persona desocupada.

En tanto el último reporte de empleo de agosto –publicado el viernes pasado- mostró que Estados Unidos incorporó ese mes 315.000 puestos de trabajo, un sólido número pese a moderarse frente a los 526.000 de julio y a registrarse un aumento de dos décimas (a 3,7%) de la tasa de desempleo impulsado por la incorporación de más personas al mercado laboral tras haber salido del mismo durante la pandemia.

Sin embargo, en los próximos meses el crecimiento del empleo podría ralentizarse de la mano del endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal (FED) cuyas subas de tasas de interés buscan reducir los niveles récord de inflación que atraviesa Estados Unidos, mediante un enfriamiento de la demanda en la economía.

En agosto la inflación marcó un alza mensual de 0,1% -luego de que en el mes anterior se mantuviera sin cambios- y 8,3% anual, números superiores a los esperados por los analistas, lo cual impulsa las chances de que la FED disponga otro incremento de 75 puntos en sus tasas –el tercero consecutivo en ese rango- en la reunión monetaria que efectuará la próxima semana.

El presidente de la entidad, Jerome Powell, indicó en una conferencia de prensa el mes pasado que el mercado laboral se encontraba “claramente desbalanceado” al haber una demanda que supera con exceso a la oferta, y que ello podría generar presiones inflacionarias a un índice que se mantiene en cifras inéditas en más de 40 años al alcanzar 8,5% en julio. (Télam)