Las solicitudes de subsidios por desempleo registraron una nueva caída en los Estados Unidos durante la primera semana de septiembre, informó hoy en Washington la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés) del Departamento de Trabajo.

La caída semanal fue la más pronunciada desde finales de junio, y representa un nuevo signo de recuperación del mercado laboral en ese país.

Cerca de 310.000 personas solicitaron nuevas prestaciones por desempleo tras haber sido despedidas entre el 29 de agosto y el 4 de septiembre, lo cual representa 25.000 menos que los 345.000 pedidos de la semana anterior.

La cifra superó las expectativas: una encuesta de la agencia Bloomberg a un grupo de economistas estimaba una pequeña disminución a 335.000 aplicaciones.

De esta forma, las solicitudes alcanzaron un nuevo nivel mínimo desde marzo de 2020.

En la última semana de marzo de 2020 al comenzar la pandemia de coronavirus, los pedidos semanales de subsidios habían alcanzado la cifra récord de 6,8 millones, y desde entonces han ido disminuyendo a medida que la economía iba retomando su actividad.

El pasado lunes culminaron los beneficios extendidos para desempleados, establecidos en el contexto de la pandemia.

Si bien la Casa Blanca descartó extenderlos, informó a los Estados que pueden seguir utilizando con ese fin los fondos asignados a tal efecto que no fueron empleados hasta el momento.

El Estado de Luisiana, afectado por el impacto del huracán Ida, registró el incremento más pronunciado de solicitudes, mientras que Missouri, Georgia y Nueva York, en ese orden, lideraron los descensos.

En este marco, 2,78 millones de personas recibían beneficios por desempleo al 28 de agosto, lo cual representa una nueva caída.

Sin embargo, pese a las reaperturas y a la creciente demanda de fuerza de trabajo, los números todavía no alcanzaron los niveles previos a la pandemia (donde promediaba 215.000 pedidos semanales) y los economistas prevén que el crecimiento de la economía estadounidense se desacelere durante el tercer trimestre, a medida que disminuyen los estímulos del Estado.

Además, el reciente repunte en contagios de coronavirus por la variante Delta puede llegar a interrumpir la recuperación en el mercado laboral.

El último reporte de empleo publicado el pasado viernes indicó que en julio se generaron 235.000 nuevos puestos, la menor cifra en siete meses y por debajo de lo estimado.

El dato marcó una brusca desaceleración respecto del mes de julio donde se abrieron 1,05 millones de nuevos empleos, y se adjudicó al impacto que está generando la variante Delta en algunas zonas.

En tanto, el índice de desempleo bajó de 5,4% a 5,2%, la menor cifra desde que comenzó la pandemia (donde llegó a marcar un 14,8%) aunque aún los puestos de empleo se sitúan 5,3 millones por debajo de niveles previos a la crisis sanitaria.


(Télam)