Las franquicias en una variada gama de rubros aliviaron el impacto de la caída de ventas por la pandemia, con el rediseño de modelos de negocio adaptados a la nueva realidad y formatos no tradicionales, como las versiones de bajo costo, los negocios que ya no requieren de locales a la calle (conocidos como dark stores) o la integración de rubros complementarios en un mismo espacio.

Las que menos sufrieron el efecto de la pandemia fueron las franquicias de productos esenciales como supermercados, dietéticas, carnicerías, farmacias, casas de colchones, pinturerías, o casas de muebles y decoración, en parte por la adaptación del negocio a la nueva realidad, como por el sostenimiento de buena porción de la demanda.

La presidenta de la Asociación Argentina de Marcas y Franquicias (AAMF), Susana Perrotta, explicó en una entrevista con Télam que "desde el año pasado las marcas se están reinventando, adaptándose a los nuevos tiempos, cada una en su rubro, explorando la posibilidad transformarse de acuerdo a las necesidades de la demanda y con una red completa que responde en forma homogénea".

"La pandemia -aseguró- obligó a las marcas a buscar o acelerar otras formas de comercialización, otros conceptos de sus negocios, y ratificaron en la crisis que las franquicias siempre van un paso adelante en procura de dar mejor servicio para el consumidor, lo que permitió ver que muchas se están reinventando para mejorar y crecer".

Es así como en el último año marcado se observaron en el sistema de franquicias nuevos formatos que se traducen en modalidades "low cost", que pueden convivir con locales tradicionales de la marca, o la irrupción de las denominadas "dark stores", que permiten desarrollar un negocio sin espacio a la calle y volcado a los canales de ventas on line.

También se difundieron en estos meses las franquicias "corners", que permiten integrar negocios complementarios para crear sinergia de ventas; o las franquicias "virtuales", que están apalancadas en la web como centros de integración tecnológica asociados a la oferta de servicios en distintos rubros.

Perrotta destacó también el rol del e-commerce en el auxilio de las marcas durante la pandemia, "que si bien ya se venía implementando, ahora más que nunca permitió ajustarse a la realidad del momento y aceleró el desarrollo del canal de ventas" para amortiguar el impacto de la recesión. (Télam)