La Comisión Europea (CE) recortó hoy fuertemente sus previsiones de crecimiento económico para este año para los miembros del bloque de 4% a 2,7%, al tiempo que duplicó las de inflación como consecuencia de la invasión de Rusia en Ucrania.

La guerra, “al ejercer nuevas previsiones al alza sobre los precios de las materias primas y provocar nuevas perturbaciones de la oferta con un aumento de la incertidumbre”, provocó nuevas dificultades a la economía europea, en momentos donde se estaba recuperando de las repercusiones de la pandemia, señaló un comunicado del órgano ejecutivo de la Unión Europea (UE).

Las nuevas previsiones del organismo pronostican un crecimiento en el Producto Bruto Interno (PBI) combinado de los 27 países de 2,7% en 2022 y 2,3% en 2023, un fuerte recorte frente al 4% y 2,8%, proyectados a principios de este año.

Si se tienen en cuenta los datos de cada país, Alemania, la principal economía del continente, no alcanzará sus niveles previos a la pandemia hasta el último cuatrimestre, mientras que España deberá esperar hasta el tercer trimestre de 2023.

Portugal (5,8%) e Irlanda (5,4%) lideran las previsiones del bloque para este año, mientras que se prevé que España, Francia, Italia y Alemania crezcan 4%, 3,1%, 2,4% y 1,6%, respectivamente.

Los valores de las materias primas energéticas, y en menor medida las alimenticias, son los principales apuntados por la desaceleración económica en Europa y la “depresión en el poder de compra”, junto con la “incertidumbre” en relación a las cadenas de suministro y la logística, que produjo un aumento en los costos de los insumos.

En ese sentido, las nuevas estimaciones duplicaron las previsiones de inflación, de 3,5% a 6,8% en la UE y 6,1% en la Eurozona para este año, con un pico de 6,9% en el segundo trimestre. Posteriormente, se prevé una moderación gradual del índice de precios en 2023 de hasta 3,2% en el conjunto de la UE y 2,7% en la Eurozona, aunque aún por encima de la meta del 2% del Banco Central Europeo (BCE).

En abril último, la inflación en los 17 países que utilizan al euro como moneda alcanzó un 7,5% anual, lo cual representó un récord histórico.

Pese al recrudecimiento en la inflación y la situación económica en general, el reporte rescató la situación del mercado laboral europeo, con una tasa en mínimos y la creación de 5,2 millones de puertos durante el año pasado.

En ese sentido, se prevé que las condiciones “sigan mejorando” con una disminución de la tasa de desempleo a 6,7% en la UE y 7,3% en la Eurozona para este año; y 6,5% y 7% para 2023.

Del mismo modo, se prevé una reducción del déficit en los pauses de la UE, de un 4,7% del PBI en 2021, a 3,6% en 2022 y 2,5% en 2023, con una merma análoga en la deuda que se estima que pasará del récord histórico de 92% del PBI en 2020 a 85% en 2023, aunque por encima del promedio previo a la pandemia.

No obstante, pese a estas estimaciones, la CE aclaró que los números “dependen en gran medida de la evolución de la guerra y, especialmente, de su incidencia en los mercados de energía”. (Télam)