El precio de la soja no detuvo su marcha alcista en el mercado de Chicago y encadenó su octava sesión con cierre positivo en la plaza bursátil de referencia, lo que le permitió superar los US$ 560 la tonelada, su precio más alto en casi ocho años.

Lo mismo sucedió con el maíz, que con esta nueva suba duplicó su precio respecto al que tenía a la misma fecha del año pasado y se posicionó por encima de los US$ 256,09 la tonelada.

Si se toma en cuenta las cotizaciones de comienzo de año, se pueden percibir incrementos considerables en los precios, los cuales adquieren mayor magnitud si se los contrapone con los registrados a la misma fecha del año anterior.

Así, desde que comenzó 2021, la soja avanzó 16,6% (US$ 80,11) al pasar de US$ 483,26 a US$ 563,37 la tonelada, mientras que en la comparación interanual el salto es del 83,7% (US$ 256,65) de US$ 306,72 al precio actual.

En el caso del maíz, la escalada de los precios desde principio de año a esta parte es más pronunciada: trepó 34,4% (US$ 65,54) al pasar de US$ 190,55 a US$ 256,09 la tonelada, mientras que en la comparación interanual .

Asimismo, el aceite de soja, tras los fuertes aumentos que se registraron en la última semana a razón de más de US$ 30 por día, superó los US$ 1.378 la tonelada y se posicionó en un máximo valor desde 2008, debido a un alza general en el precio de los aceites vegetales, como así estimaciones de un mayor procesamiento de soja en Estados Unidos.

La firmeza actual del mercado responde a dos cuestiones principales: en primer lugar la acotada oferta de granos en un contexto de una sostenida demanda y también a las condiciones climáticas adversas en América del Norte, que está produciendo retrasos en la siembra.

En diálogo con Télam, el economista de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), Juan Pablo Giana explicó que "la escasez de la oferta a nivel mundial genera que los fondos tomen coberturas de posiciones cortas".

"Además, se suma un mercado tirante en cuanto al grano físico. Los stocks se están agotando y todavía quedan cuatro meses hasta la nueva cosecha, que tiene un inicio de siembra con condiciones climáticas adversas en el medio oeste de Estados Unidos", agregó el especialista.

En este sentido, Giana puntualizó que "hasta que llegue el empalme con la nueva cosecha, el mercado disponible va a estar compitiendo por obtener granos en un contexto de bajos stocks. Y en los futuros, se van a ir posicionando respecto a las condiciones climáticas de Estados Unidos. Después el volumen de la cosecha nueva determinará si los niveles de precios continuarán o tendrán que ajustarse".

(Télam)