La soja encadenó su séptima suba consecutiva en el mercado de Chicago y alcanzó su precio más alto desde mediados de 2014 al superar los US$ 550 la tonelada en un contexto de baja oferta y fuerte demanda, situación que podría no modificarse en el corto plazo.

El maíz no se quedó atrás y con dos sesiones seguidas con alzas considerables logró saltar de US$ 233 a US$ 246, precios que no se daban en ocho años.

Si se toma en cuenta las cotizaciones de comienzo de año, se pueden percibir incrementos considerables en los precios, los cuales toman mayor magnitud si se los contrapone con los registrados a la misma fecha del año anterior.

Así, desde que comenzó 2021, la soja avanzó 14% (US$ 67,25) al pasar de US$ 483,26 a US$ 550,5 la tonelada, mientras que en la comparación interanual el salto es del 81,3% (US$ 246,81) de US$ 303,69 al precio actual.

En el caso del maíz, la escalada de los precio desde principio de año a esta parte es más pronunciada: trepó 29% (US$ 55.45) al pasar de US$ 190,55 a US$ 246 la tonelada.

Asimismo, el aceite de soja, tras los fuertes aumentos que se registraron en la última semana a razón de más de US$ 30 por día, superó los US$ 1.326 la tonelada y se posicionó en un máximo valor desde 2011, debido a un alza general en el precio de los aceites vegetales, como así estimaciones de un mayor procesamiento de soja en Estados Unidos.

La firmeza actual del mercado responde a dos cuestiones principales: en primer lugar la acotada oferta de granos en un contexto de una sostenida demanda y también a las condiciones climáticas adversas en América del Norte, que está produciendo retrasos en la siembra.

En diálogo con Télam, el responsable del Departamento de Análisis de Mercado de la corredora Grassi SA, Ariel Tejera, marcó que "el mercado está muy atento a la evolución de las condiciones climáticas en Estados Unidos, donde comenzó la siembra de soja y maíz. Tormentas, nevadas y bajas temperaturas estarían condicionando el avance de las tareas".

"Esto genera nerviosismo, ya que la producción del país norteamericano no tiene margen para fallar, teniendo en cuenta los bajos niveles de stocks con los que finalizaría la campaña actual", agregó.

En este sentido, puntualizó que "la demanda de China está mostrando gran dinamismo. En cuanto a la oferta sudamericana, luego de las demoras en el ritmo de cosecha de Brasil, estamos experimentando un lento ingreso de la producción de Argentina".

Para Tejera, "en los próximos tres meses, se puede pensar en un escenario muy volátil, de la mano del clima. Por otra parte, considerando la intención de siembra que se mantiene en Estados Unidos, aun si el clima acompañara, es posible que los mercados continúen tirantes otro ciclo más, con precios sostenidos, si no median sorpresas en la demanda". (Télam)