Diferentes posiciones en cuanto a la política exterior de la Argentina quedaron expuestas hoy en un espacio que compartieron el embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello, y el presidente del Grupo Techint, Paolo Rocca, en el marco de la conferencia bianual de la Fundación Observatorio Pyme panel, organizada bajo el título "Convergencia productiva entre pyme y grandes empresas: transformación digital, educación técnica y eficiencia energética en cada nivel territorial".

Allí, el embajador argentino en los Estados Unidos, Jorge Argüello, afirmó que plantear la alineación geopolítica del país solo en función de una de las dos principales potencias hegemónicas "es un falso dilema en el que no hay que caer", y aseguró que los esfuerzos diplomáticos están puestos en "diversificar exportaciones y atraer inversiones" tanto de Norteamérica como de China.

En tanto, el presidente del Grupo Techint, Paolo Rocca, sostuvo que "en este mundo bipolar no hay bueno o malo, pero sí distintas maneras de ver la libertad, la democracia y los derechos individuales", y remarcó que "China fortalece la visión autoritaria del gobierno".

En el encuentro organizado en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Argüello destacó que "los principales cambios que se están dando en el mundo suman incertidumbre y presentan tantos desafíos como oportunidades para la Argentina".

"Si hay algo que caracteriza la actualidad internacional es la magnitud y la velocidad de los cambios que se están viviendo", aseveró y subrayó que, "por eso, es crucial desarrollar estrategias que corrijan el rumbo en unas aguas que son más inciertas que nunca".

En ese marco, planteó que "el mundo se está volviendo más competitivo, inseguro e incierto", por lo cual consideró que "la Argentina debe desenvolverse con cierto cuidado en sus relaciones económicas con ambas potencias, Estados Unidos y China, porque están teniendo en la región una presencia importante que seguramente se va a ir haciendo mayor en los próximos años".

Argüello evaluó que "la contienda entre estas potencias puede intensificar la disputa por aquellos recursos que son escasos como el petróleo y el gas no convencional que Argentina puede producir, o el lito o la pesca".

Por eso, indicó que "sería prioritario revertir o atenuar el déficit comercial con Washington y Beijing", y puntualizó que, "actualmente, la diplomacia argentina está orientada al desarrollo de una gran cantidad de esfuerzos destinados a diversificar sus exportaciones y a atraer inversiones productivas, y ambas potencias aparecen en esas agendas".

El funcionario sostuvo que "es simplista el alarmismo de quedarnos sólo con Estados Unidos o con China", y remarcó que "se trata de un falso dilema en el que no hay que caer".

Señaló que, "para ambos jugadores, la Argentina puede posicionarse como un nodo confiable atractivo", y consideró que "hay que multiplicar los vínculos, no reemplazarlos".

También se refirió a la guerra en Ucrania y sostuvo que, para la Argentina, "hay dos cuestiones prioritarias que saltan a la vista: la seguridad energética y alimentaria".

En ese sentido, aseguró que "la Argentina no es una gran potencia, pero tampoco un país periférico. Argentina vale y tiene para aportar".

Por su parte, Rocca señaló que "el cambio en el escenario mundial es muy traumático y relevante", y afirmó que "la erosión ocurre por la agresión de China en alguna medida, pero también por su ambición territorial y el acercamiento a los países limítrofes, además de la sistemática ocupación de espacio en las aguas territoriales".

El empresario destacó que "China asocia a su crecimiento económico uno hegemónico, con una visión que se proyecta en el largo plazo", y remarcó que "crecen las tensiones comerciales por esta presión, porque también le disputa la hegemonía militar a Estados Unidos".

En ese contexto, opinó que "China fortalece la visión autoritaria del gobierno", y sostuvo que "en este mundo bipolar no hay bueno o malo, pero sí distintas maneras de ver la libertad, la democracia y los derechos individuales".

Rocca subrayó que "hay una confrontación en juego de dos potencias hegemónicas", y puso como ejemplo que "la invasión de Rusia a Ucrania en este contexto ocurre justamente por una degradación progresiva de la construcción de mundo unipolar".

También señaló que el conflicto "sorprende a todos porque es una ruptura de las reglas de juego que no tiene antecedentes en los últimos 30 años, por su agresión y porque es una invasión".

Asimismo, destacó que "la cadena de valor de la energía se interrumpe brutalmente y la alimentaria también", y advirtió que "lo de Rusia en Ucrania es un ejemplo de lo que podría pasar con China y Taiwán".

"América latina tiene que aprovechar la oportunidad de rediseñar la cadena de valor en países que pueden dar solidez, seguridad e independencia a una cadena de valor occidental", sostuvo el titular de Techint, quien puso de relieve que existe en Vaca Muerta "una posibilidad extraordinaria de desarrollar una industria con valor agregado sobre el gas que, además, contribuiría al fortalecimiento de toda la cadena de la energía, de los fertilizantes y de todos los productos que pueden surgir de la cadena del gas". (Télam)