El director ejecutivo de Loma Negra, Sergio Faifman, destacó que el primer trimestre para la compañía “comenzó en muy buena forma, con una sólida generación de flujo de caja operativo, y una posición financiera muy sólida”, y ratificó la inminente puesta en marcha de una nueva planta con una inversión de US$350 millones

Faifman agregó que “dado el mayor apalancamiento operativo y el fuerte enfoque en la gestión de costos, se lograron niveles de rentabilidad de clase mundial”, con un beneficio neto en enero-marzo que fue de $ 2.568 millones, 104,4% más que en igual período del año pasado.

En declaraciones consignadas en el informe de resultados de la compañía, el directivo recordó que “debido al cierre del Covid-19 la demanda de cemento tocó fondo en abril del año pasado”, pero “desde entonces el volumen de ventas se ha recuperado de manera sostenida y en este primer trimestre se ha estabilizado en valores comparables a los niveles pre pandémicos del primer trimestre de 2019”.

Por el contrario, aclaró Faifman: “nuestros otros segmentos comerciales continúan recuperándose de una situación relativamente peor y aún están lejos de los niveles pre pandémicos”.

El empresario adelantó, por otra parte, que la ampliación de la planta de L'Amalí y la puesta en marcha total “está prevista para los próximos meses”,

A su vez, el inicio de operaciones de la línea de clinker (el principal componente del cemento portland) “está programada para los próximos días”.

“Dada la sólida generación de flujo de caja operativo de la empresa y nuestras fortalezas competitivas, no sólo hemos avanzado con nuestras inversiones de capital en la planta de L'Amalí (en la localidad bonaerense de Olavarría) y hemos reducido nuestra deuda neta, sino que también hemos construido las bases en las que confiar en los próximos años”, afirmó Faifman.

La nueva instalación, que demandó inversiones estimadas en US$ 350 millones “agregará 2,7 millones de toneladas anuales e impulsará una mayor rentabilidad”.

A fines de marzo el proyecto presentaba “un avance general del 98%” y ya se completó toda la ingeniería detallada, mientras todos los suministros de equipos y materiales se entregaron en el sitio.

Faifman destacó que “con la demanda de cemento estabilizándose alrededor de los niveles previos a la pandemia de coronavirus, esperamos perspectivas de crecimiento moderadas para el resto del año”.

Explicó en este sentido que “el contexto macroeconómico, junto con la segunda ola de Covid-19, podrían aumentar la incertidumbre y afectar la reanudación de grandes proyectos de construcción”.

Según el informe de resultados de Loma Negra, las “sólidas” ventas de cemento en sacos se vieron “impulsadas por la fuerte demanda de hogares y minoristas”, que se estabilizan alrededor de los niveles pre emergencia sanitaria.

El cemento a granel, en tanto, “aún se está quedando atrás de los niveles previos a la pandemia”, aunque el volumen despachado en este formato aumentó aproximadamente un 47% interanual, “ya que las restricciones de la segunda ola de Covid-19 han sido menos severas que en el mismo período del año pasado”. (Télam)