La producción de aceite de jojoba en el departamento riojano de Arauco enfrenta el desafío de aumentar exportaciones luego de la quita de retenciones dispuesta por el presidente Alberto Fernández mediante el Decreto 410/2021.

Con una superficie plantada de alrededor de 2400 hectáreas en la zona de Arauco, Argentina es uno los principales países productores de jojoba junto a Estados Unidos, Israel y Perú y exportó US$ 1.717.444 entre enero y mayo de este año, de acuerdo al sistema de consultas del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec).

El aceite de jojoba se utiliza principalmente como insumo para la industria de cosméticos y en Argentina tributaba 4,5% de derechos de exportación, situación que se modificó luego de la sanción del Decreto 410/2021 el mes pasado.

La vicegobernadora de La Rioja, Florencia López, fue una de las principales impulsoras de la quita de retenciones y, tras su consecución, lo consideró “una respuesta concreta al reclamo de los productores y un reconocimiento al trabajo del jojobero”.

“Nuestro presidente escuchó y dejó claro que apoya a las economías regionales", agregó la vicegobernadora en declaraciones a la prensa.

La actividad de la jojoba se concentra fundamentalmente en el Bañado de los Pantanos en las cercanías de la localidad de Aimogasta y entre las principales firmas se encuentran Agrinsa, GSP, Olivos Argentinos, Semillera Riojana, San Feliciano, Tinocam, Talamuyuna, y El Retiro New.

Al respecto, el representante de Agrinsa, Norberto Vinelli, destacó que la producción de jojoba “es fundamental para la provincia porque requiere mucha mano de obra y aporta muchos recursos a la sociedad riojana” y consideró que la quita de retenciones es “un apoyo a la producción”.

La jojoba es un cultivo que tiene la capacidad de desarrollarse en regiones desérticas y áridas y con temperaturas elevadas con una media ideal entre los 20 y 35°C pero con resistencia hasta los 45°C.

Además de Argentina, también son productores Israel, Australia, Perú, México, Egipto e India y los principales importadores son Alemania, Francia, Japón y Estados Unidos, aunque también Egipto, China y otros países asiáticos realizan compras.

Tras conseguir la quita de retenciones, los productores locales tienen el desafío de aumentar la producción e incrementar los envíos al exterior.

A mediados de la década del 2000 el país tenía más de 4000 hectáreas plantadas de este cultivo, según los registros de la época.

(Télam)