La inflación de diciembre en la Eurozona marcó un nuevo descenso y se ubicó en 9,2 interanual, con una fuerte caída respecto al 10,1% del mes anterior, según los datos preliminares publicados hoy por el instituto de estadísticas europeo Eurostat.

Impulsada por el rebote de la demanda posterior a la pandemia, los problemas en las cadenas de suministro y, posteriormente, por la guerra entre Rusia y Ucrania, la inflación alcanzó un pico del 10,9% en septiembre, récord histórico desde la creación de la moneda única.

Tras ello comenzó a descender de forma sostenida, de la mano de la caída de los precios de la energía y del endurecimiento de la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE).

La cifra fue menor a la esperada por los economistas quienes estimaban un 9,5%, según la agencia de noticias Bloomberg

Entre los diversos componentes, la energía sigue liderando la suba de los precios con un 25,7% interanual, aunque con una marcada desaceleración respecto al 34,9% del mes anterior y el 41,5% de octubre pasado.

Sin embargo, la moderación, por el momento, abarca únicamente a dicho componente.

Los alimentos continúan situándose por encima del índice general, con una suba del 13,8%, dos décimas más que en noviembre y cinco más que en octubre.

Otra preocupación reside en el incremento de los precios del resto de la economía, en la denominada inflación núcleo, que excluye los valores volátiles de los alimentos y la energía.

La misma se situó en un 5,2% en diciembre frente al 5,0% del mes anterior, y al contrario del índice general, aún no muestra signos de moderación.

Entre los componentes del índice núcleo, los bienes industriales registraron una suba anual de 6,4% (contra el 6,1% de noviembre) y los servicios 4,4% (frente al 4,2% del mes anterior).

Un dato positivo es que la inflación mensual–respecto de noviembre- nuevamente se ubicó en negativo, cayendo 0,3%, gracias a un marcado descenso de la energía de 6,5%.

Los países más afectados por la inflación en el bloque monetario son especialmente los Bálticos con Letonia con 20,7% interanual (-1 punto porcentual), Lituania con 20,0% (-1,4 pp.) y Estonia 17,5% (-3,9 pp.).

Del mismo modo, la inflación también se sintió con fuerza en Eslovaquia con 15% anual (-0,1 pp.).

En tanto, entre los principales países del bloque, Italia lidera la lista con 12,3% (-0,3 pp. respecto al mes anterior), seguido por Alemania 9,6% (-1,7 pp.), Francia 6,7% (- 0,4 pp.) y España 5,6% (-1,1 pp.), país que tuvo la menor inflación en todo el área.

El índice de diciembre es el último que promediará a 19 países, pues desde el 1 de enero Croacia se incorporó como el vigésimo país que utiliza el euro como moneda.

Los datos de la inflación son seguidos de cerca por el Banco Central Europeo (BCE) que desde julio del año pasado dispuso cuatro aumentos de tasas: dos de 50 puntos y dos de 75.

Según anticipó en diciembre pasado la presidenta del banco, Christine Lagarde, el banco espera continuar con más subas de 50 puntos porcentuales, una mirada que puede verse reforzada a partir de las subas de la inflación núcleo, la cual demostró ser más persistente de lo esperado.

El organismo prevé que la inflación caiga a un promedio de 6,3% anual este año, para luego retrotraerse a 3,4% en 2024, y 2,3% en 2025.

Según Andrew Kenningham, experto de Capital Economics para Europa, a lo largo de 2023 habrá una “fuerte disminución” de la inflación, especialmente por la reducción reciente en los precios mayoristas del gas y que “se evitarán los escenarios más apocalípticos previstos hace unos meses”.

"Sin embargo, una recesión técnica sigue siendo probable", con dos trimestres consecutivos de retroceso del PBI durante el invierno, subrayó a la agencia de noticias AFP Kenningham, quien espera que el BCE prosiga con su política monetaria restrictiva.

Por su parte, Mario Centeno, miembro del Consejo Gobernante del BCE señaló, tras publicarse el dato, que “las tasas de interés continuaran subiendo hasta el momento que consideremos que el perfil de la inflación sea lo suficientemente robusto como para llevarla al 2%”. (Télam)