Los precios de los bienes y servicios en el Reino Unido retrocedieron por segunda vez consecutiva en diciembre, alcanzando el 10,5% interanual, un nivel no visto desde hace 40 años.

El índice de precios al consumidor se redujo desde su punto más alto de 11,1% en octubre, siguiendo a una caída en noviembre del 10,7%, según la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS).

En tanto, el costo de los alimentos aumentó en un 16,8 % año tras año, el mayor aumento desde 1977.

El ministro de Finanzas británico, Jeremy Hunt, señaló que la alta inflación es una pesadilla para los presupuestos familiares y para la inversión empresarial.

En tanto, se espera que el Banco de Inglaterra, que se reunirá en febrero próximo, aumente nuevamente las tasas de interés hasta un 0,5% más, para disminuir la demanda de bienes y servicios.

El Banco de Inglaterra subió gradualmente desde el año pasado sus tasas de interés hasta el 3,5% anual, para frenar la inflación y proteger la divisa.

Algunos analistas advirtieron que los precios mundiales de la energía y los alimentos comenzaron a disminuir, lo que permitiría a los responsables de la formulación de políticas del Banco señalar el pronto fin de nuevas subas de tasas de interés.

El economista jefe de la ONS, Grant Fitzner, dijo que si bien la nafta y los precios del diésel bajaron en el transcurso de diciembre, el precio de algunos productos básicos, incluidos el pan y los cereales, aumentaron, aunque a un ritmo más lento en comparación con el mes anterior, mientras que la ropa cayó 0,05% intermensual, aliviando parte de la presión.

Sin embargo el precio de la leche, el queso y los huevos aumentó 4,1% entre noviembre y diciembre, en comparación con un aumento menor del 1,5% entre los mismos dos meses en 2021.

Según un informe de la emisora británica BBC, los minoristas más grandes del Reino Unido afirman que se están esforzando por ofrecer precios económicos a los consumidores.

La cadena de supermercados Waitrose señaló que el estudio mostró que su inflación de precios fue menor que el promedio del mercado.

Asimismo, recalcó que ofrecen estándares de bienestar animal líderes en la industria, productos frescos cultivados con cuidado y tratos justos para los agricultores.

Por su parte, la cadena Asda destacó que mantiene su lugar como el principal supermercado con el precio más bajo, mientras que Tesco indicó que continúa comprometido a ayudar a sus clientes manteniendo los precios bajos, un esfuerzo que fue reconocido por la revista de la industria The Grocer.

Finalmente, Aldi afirmó que son el supermercado con el precio más bajo en Gran Bretaña. (Télam)