Economistas de Deutsche Bank prevén que la zona del euro enfrentará una recesión más profunda de lo previsto anteriormente por la entidad, después de que Rusia detuviera las entregas de gas natural a través del gasoducto Nord Stream 1.

La producción se contraerá un 2,2% el próximo año, en comparación con una proyección anterior de una contracción del 0,3%, dijeron los analistas en un informe distribuido a los clientes, según la agencia de noticias Bloomberg.

En ese mismo sentido, los economistas también aseguraron que el Producto Bruto Interno (PBI) de Alemania, que se encuentra más expuesto a menores envíos de energía, caerá hasta un 4%.

Además, prevén que la inflación promediará entre el 6,2 % en 2023, frente al 8,2 % de 2022, por las continuas interrupciones de la cadena de suministro, los mercados laborales ajustados y la debilidad del euro, lo que compensará el impacto del deterioro de la economía.

En cuanto a la tasa de interés del Banco Central Europeo (BCE), el Deutsche Bank espera que eleve su tasa de depósito al 2,5% para fines del primer trimestre del 2023.

Asimismo, economistas encuestados por la agencia Bloomberg estimaron que la probabilidad de dos trimestres consecutivos de contracción es del 80 % en los próximos 12 meses, frente al 60 % de una encuesta anterior, siendo Alemania el país más expuesto a los cortes de suministros de gas.

Los hogares y las empresas en Europa se preparan para la posibilidad de un racionamiento de energía después de que Rusia redujo los envíos de gas a la región, y ya se enfrentan a tasas de inflación récord y otros cuellos de botella en el suministro.

A su vez, las encuestas empresariales indicaron que la actividad se ha estado contrayendo desde julio, con pocas señales de mejora a corto plazo.

Actualmente esperan que la inflación alcance un máximo del 9,6% en los últimos tres meses del año, casi cinco veces el objetivo del BCE, y los encuestados no ven que se acerque al objetivo del 2% hasta 2024.

(Télam)