La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) afirmó hoy que "las perspectivas para la economía mundial han mejorado considerablemente", aunque remarcó que esa mejora se manifestó "en diferente medida entre las economías".

En su informe semestral publicado hoy en París, la OCDE sostuvo que "en las economías avanzadas, el despliegue progresivo de una vacuna eficaz ha comenzado a permitir más actividades intensivas en contacto, frenadas por medidas para contener las infecciones, para reabrir gradualmente".

Al mismo tiempo, se planteo que "el estímulo fiscal adicional este año está ayudando a impulsar la demanda, reducir la capacidad disponible y disminuir los riesgos de cicatrices considerables a largo plazo a causa de la pandemia. Aparece cierta moderación del apoyo fiscal probablemente en 2022 con los planes actuales, pero una mayor confianza y menos restricciones de salud pública deberían animar a los hogares a gastar".

La OCDE advirtió que "en muchas economías de mercados emergentes, el despliegue de una vacunación lenta, nuevos brotes de infección y las medidas de contención asociadas, continuarán presionando sobre el crecimiento durante algún tiempo, especialmente donde el margen de apoyo a las políticas es limitado".

El informe pronostica que "el PIB mundial aumentaría en un 5,8% en 2021 y cerca de un 4,5% en 2022" y puso en relieve que "la economía mundial ha vuelto ahora a los niveles de actividad anteriores a la pandemia, pero seguirá estando por debajo de lo que era previstos antes de la crisis para fines de 2022".

El crecimiento en el área de la OCDE podría aumentar al 5,3%, en 2021, liderado por un fuerte repunte en los Estados Unidos, aunque luego se reducirá al 3,3% por ciento en 2022, con un fuerte gasto privado ayudando a asegurar que el nivel del PIB regrese cerca de la trayectoria esperada antes de la pandemia en la mayoría de los países".

Finalmente, la OCDE proyecta que "algunas otras economías de mercados emergentes, incluida la India, pueden seguir teniendo grandes déficit en el PIB, en relación con las expectativas antes de la pandemia, y se prevé que crezcan a tasas sólidas solo una vez que el impacto del virus se desvanezca". (Télam)