La economía chilena tuvo un crecimiento de 0,3% durante el primer trimestre de 2021, lo que representa el mejor registro desde el tercer trimestre de 2019, previo al estallido social del 18 de octubre cuando se expandió la economía 3,4%, informó el Banco Central.

"En el primer trimestre del año 2021, la actividad económica creció 0,3% respecto de igual periodo del año anterior", señaló el organismo en su informe de Cuentas Nacionales.

El aumento del comercio y, en menor medida, las actividades agropecuarias-silvícolas y la industria manufacturera, influyeron en la expansión según el Banco Central.

De acuerdo con el informe, en términos desestacionalizados el PIB del país creció 3,2% respecto del trimestre anterior, "impulsado por las actividades de servicios, destacando la contribución de los servicios personales y, en menor medida, de los servicios empresariales y transporte".

El informe explica que "desde la perspectiva del gasto, el crecimiento del PIB en el primer trimestre fue liderado por una mayor demanda interna”, compensando la reducción de las exportaciones.

En este apartado, el informe del ente rector señala que "la demanda interna aumentó 6,7%", y en términos trimestrales, la demanda interna registró un incremento de 8,8%, lo que se atribuye a varios factores, las medidas de desconfinamiento gradual y flexibilización en la normativa para la apertura de los comercios.

“Este resultado se vio incidido por la flexibilización gradual de las medidas de control sanitario y una mejor adaptación de los hogares y empresas a la emergencia sanitaria", explica el Banco Central.

Adicionalmente, para contrarrestar los efectos de la pandemia sobre la economía, el Gobierno puso en marcha el otorgamiento de bonos de ayudas a la clase media, el Ingreso familiar de Emergencia (IFE) para personas vulnerables y préstamo a las Pymes, entre otras medidas.

Paralelamente, por iniciativa de diputados, se impulsaron proyectos para que los ciudadanos puedan retirar un porcentaje de sus fondos de pensiones hasta en tres oportunidades, lo que tuvo una incidencia innegable en este crecimiento según reconoce el Banco Central.

"El gasto interno creció impulsado tanto por el consumo como por la inversión. El primero en respuesta a un mayor gasto de los hogares, en particular de bienes durables, incidido por las medidas económicas de apoyo a los hogares y los retiros parciales de los fondos previsionales", detalla el documento.

"En efecto, el trimestre registró crecimiento en todos los componentes de la demanda interna, destacando la variación de existencias y, en menor medida, el gasto de los hogares en servicios", concluye el texto. (Télam)