La designación del australiano Mathias Cormann como secretario general de la OCDE, por parte de los embajadores de los 37 países que integran la institución, deberá ser ratificada el próximo martes por el consejo directivo del organismo.

Exministro de Finanzas de su país, Cormann fue elegido ayer "por una corta mayoría durante una reunión de los jefes de delegación", indicaron a la AFP fuentes cercanas a la organización.

El australiano no era el favorito al cargo a causa de sus vínculos con la industria minera y su posición considerada "escéptica" respecto al cambio climático; por ello, Greenpeace consideró su elección "una inmensa decepción".

La votación debe ser validada por el consejo directivo de la organización, que se reunirá el martes, tras lo cual asumirá su cargo en junio por un período de cinco años.

Cormann sucederá al mexicano Ángel Gurría, que en tres mandatos transformó profundamente la OCDE, al incluir a varios países en vías de desarrollo y cambiar la postura económica de la institución.

En un comunicado, Cormann aseguró que está dispuesto a "alentar y promover una acción ambiciosa y eficaz a nivel mundial en materia de cambio climático", así como a colaborar para "lograr un acuerdo multilateral de la fiscalidad digital".

Sin embargo, respaldado por Estados Unidos en particular, supo "hacer promesas en materia de medio ambiente", dijo a la AFP una fuente de la organización.

La elección de Cormann se explica también por "el hecho de que la OCDE necesita proyectarse en la zona del Pacífico, que es la región más dinámica del mundo y con los problemas geopolíticos más estructurantes", señaló la misma fuente.

Fundada en 1948 para administrar el Plan Marshall de reconstrucción de Europa, financiado por Estados Unidos, la OCDE consiguió, bajo el mandato de Gurría, hacer retroceder los paraísos fiscales y el secreto bancario, y actualmente lidera las negociaciones para reformar la fiscalidad de las multinacionales. (Télam)