(Por Daniel Mastropascua) El Gobierno nacional avanzó este año en el detalle fino de un eventual acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) con el objetivo de resolver, a través de un Programa de Facilidades Extendidas, una deuda que ronda los US$ 45.000 millones heredada del gobierno de Mauricio Macri.

En este marco, el viernes pasado el presidente Alberto Fernández y la titular del FMI, Kristalina Georgieva, coincidieron en reconocer "el problema inesperado del rechazo del Presupuesto" 2022 por parte de la Cámara de Diputados, a pesar de lo cual se ratificaron "avances" en el trabajo conjunto hacia un nuevo programa con el organismo.

"Hablé con la titular del FMI @KGeorgieva. Ambos reconocimos el problema inesperado del rechazo del Presupuesto, pero nos comprometimos a seguir trabajando plenamente enfocados en materializar un acuerdo que no comprometa la continuidad de la recuperación económica inclusiva", escribió el mandatario argentino en su cuenta de Twitter.

Fernández mantuvo en la tarde del viernes una videollamada desde la Quinta de Olivos con Georgieva, de la que también participó el ministro de Economía, Martin Guzmán, horas después de que se diera por cerrado el debate en Diputados por el proyecto de Presupuesto 2022.

La directora gerenta del FMI calificó, por su parte, como "muy bueno" el encuentro mantenido con el presidente Fernández, en el que hablaron "sobre el avance" del trabajo conjunto.

El Ministerio de Economía llevó adelante en el 2021 cuatro misiones presenciales que permitieron convencer a los técnicos del organismo multilateral de la realidad que atraviesa la economía argentina y, consecuentemente, la necesidad de firmar un acuerdo sustentable en el corto y mediano plazo.

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De hecho, el FMI reconoció que la recuperación de la producción y la inversión en la Argentina ha sido más fuerte de lo esperado, y esta manifestación pública se interpretó como una señal importante para la definición del punto de partida de un eventual Programa de Facilidades Extendidas.

A diferencia de lo firmado por la administración macrista (un acuerdo stand-by que responde básicamente a las necesidades de financiamiento externo, con cuotas de vencimiento en el corto plazo), el Ministerio de Economía aspira a cerrar un Programa de Facilidades Extendidas, que reúne otras características en cuanto a plazos y requerimientos.

Técnicamente se trataría de un Servicio Ampliado del FMI (SAF), que se caracteriza por la participación en un programa y períodos de reembolso más largos, con una mirada en el mediano plazo.

Para respetar los plazos y ponerle fin al ciclo de endeudamiento crónico con el FMI, el ministro de Economía planteó en todos los ámbitos la necesidad de firmar un acuerdo sustentable con inclusión social, que permita la reconstrucción del tejido industrial argentino y una sustancial mejora de las exportaciones con agregación de valor para la generación de divisas.

También se alcanzaron coincidencias con el FMI en cuanto a la problemática que plantea la inflación: es multicausal y requiere un enfoque macroeconómico integral.

Desde el Palacio de Hacienda sostienen que los avances que se alcanzaron hasta el momento pasan por el reconocimiento de que en 2021 la recuperación de la producción y la inversión en la Argentina resultaron más altas de lo esperado inicialmente.

Desde el lado argentino plantean la necesidad de que el futuro programa incluya políticas macroeconómicas que den continuidad a la fuerte recuperación que está viviendo el país.

En lo que respecta a la inflación, el FMI reconoció de manera pública que es un problema "multicausal" y que como tal requiere un enfoque macroeconómico integral, que debe incluir una reducción de la emisión monetaria y una reducción del déficit.

A esto se debe sumar un crecimiento de las reservas internacionales, a través de mejoras en la inversión extranjera directa y de las exportaciones netas.

La cronología de las negociaciones presenciales con el FMI de este año arrancó en marzo con un reconocimiento por parte del organismo de la importancia de impulsar exportaciones con valor agregado para la acumulación de reservas internacionales.

En julio, durante las reuniones en Venecia, Italia, se lograron avances y entendimientos en temas clave del programa económico del Gobierno, en tanto que en octubre, en Washington, se avanzó en los aspectos técnicos del nuevo Programa.

En los primeros días de este mes, luego de una misión técnica a Washington, se obtuvieron importantes avances respecto al detalle fino del nuevo acuerdo, avalado por un comunicado del FMI en esa línea.

¿Qué falta para que el avance de las negociaciones se conviertan en un anuncio formal?. Básicamente ajustar consensos políticos: el FMI quiere que la oposición, responsable en su momento por el respaldo a un crédito insostenible para la realidad económica del país, se comprometa a cumplir lo que eventualmente se firme.

En el mientras tanto, la Argentina honrará la deuda heredada y en los próximos días cancelará una cuota de US$ 1.892 millones con el FMI con un depósito de Derechos Especiales de Giro (DEG), que forman parte de las reservas del Banco Central. (Télam)