El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, resaltó hoy el desarrollo de herramientas para dar más "transparencia y eficiencia" al manejo de los recursos destinados a las obras de infraestructura para "garantizar la calidad de vida que merecen los ciudadanos", al participar de un evento organizado por la ONU para la prevención de la corrupción.

"El objetivo es cerrar brechas y garantizar un Estado mejor, no alcanza con un Estado presente, tiene que ser un Estado presente y mejor, tiene que haber también una sociedad civil activa y con herramientas para el control social", dijo Katopodis.

En el marco del evento paralelo a la Asamblea General de la ONU “Avanzando en la prevención de la corrupción a través de alianzas y sinergias en la contratación pública”, el funcionario sostuvo que "no es el mercado el que puede asignar eficientemente los recursos; es un Estado fuerte, el sector privado y la sociedad civil compartiendo sinergias".

El evento se realizó de manera virtual, en el marco del período extraordinario de sesiones de la 75ª Asamblea General de la ONU contra la Corrupción y contó con la participación de Grete Faremo, directora ejecutiva de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops).

En ese contexto, el ministro sostuvo que "Argentina viene llevando adelante una agenda de obra pública y de contratación de infraestructura pública en el medio de esta pandemia, de la crisis sanitaria social y económica más importante de la historia".

La pandemia "nos ha obligado a redefinir prioridades y tomar decisiones en un contexto muy complicado; nos mueven dos retos muy claros: cerrar las brechas de infraestructura que tiene nuestro país y mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos y poder llevar adelante un proceso de fortalecimiento institucional para garantizar mayor eficacia en el desarrollo de las acciones", señaló.

Katopodis consideró que hay una demanda social de transparencia, a la que calificó como "buena noticia en cuanto al umbral de transparencia y exigencia que la ciudadanía tiene sobre la cosa pública y el rol de los funcionarios públicos" y afirmó que se utiliza "la transparencia como combustible para resignificar el contrato social entre el gobierno la política y la ciudadanía".

"Esa confianza pública es clave para poder consolidar ese contrato y poder garantizar el cumplimiento de los objetivos", agregó.

Como elementos fundamentales de la gestión, destacó la construcción del observatorio de obra pública en el que se puede acceder a información sobre las contrataciones y seguimiento de las obras y que "la Argentina ha adquirido una práctica internacional que es la evaluación de todos los sistemas de contratación, con asistencia del Banco Mundial y de la CAF".

En particular, se refirió a la infraestructura de emergencia que se realizó por la pandemia: 12 hospitales modulares, 31 unidades carcelarias, 23 unidades sanitarias en distintos puntos del país y centros fronterizos en buena parte de los límites del país.

Para estas obras "podíamos hacer contrataciones directas pero decidimos avanzar con procesos transparentes y claros de licitación pública y tomamos a Unops como un soporte de registro institucional; estas obras de infraestructura hospitalaria se hicieron en corto tiempo, de manera transparente y a costos reducidos".

"Esos hospitales han sido absolutamente útiles en la respuesta de la pandemia; llevamos más de 3 mil camas de terapia incorporados al sistema de salud", señaló.

Por otra parte, afirmó: "Tenemos por delante la construcción de un código de ética para la obra pública y estamos trabajando la obra pública con sentido de género; estamos seguros vamos construir una sociedad más participativa y más igualitaria".

En tanto, Faremo dijo que "los países están luchando para recuperarse de la pandemia, hay que hacer más con menos, la contratación pública es 15% del PIB en la mayoría de los países".

Faremo consideró que "para avanzar en un mundo más sostenible y resiliente la contratación pública es clave" y que "un gasto público mejorado nos ofrece gran oportunidad para que los países se recuperen del impacto económico y social de la pandemia".

En ese sentido, afirmó que "la corrupción es una gran amenaza para este potencial, el Banco Mundial estima que cada año se paga un trillón de dólares en sobornos y se roban 2,6 trillones de dólares a través de la corrupción representa, lo cual 5% del PIB global anual".

"En países en desarrollo se estima que los fondos que se pierden en corrupción son 10 veces la cantidad que se utiliza en asistencia de desarrollo oficial; esto desmotiva las inversiones y daña el crecimiento económico, agrava la pobreza y afecta la confianza en los gobiernos", aseguró.

"En Unops pensamos que hay un potencial enorme si utilizamos la contratación pública de manera más estratégica; si tenemos más transparencia podemos usar mejor los recursos para el desarrollo", remarcó.

(Télam)