El Gobierno de Jujuy expresó su apoyo a la prórroga de la Ley 26.093 de Biocombustibles porque "es alentar inversiones" y generar "un crecimiento sostenido y equilibrado del NOA y el NEA", según se informó oficialmente.

En ese sentido, ratificó la importancia de mantener e incluso hacer crecer el uso de biocombustible en el país a partir del apoyo a la prórroga de dicha ley, sin la cual "se tendría consecuencias catastróficas en las economías regionales del norte y la región central del país", dijo el ministro de Desarrollo Económico y Producción jujeño Exequiel Lello Ivacevich.

El funcionario se refirió al pedido de prórroga de la Ley de Biocombustibles que cuenta con media sanción del Senado y actualmente se encuentra en la Cámara de Diputados de la Nación esperando su tratamiento.

"Sería impensable quedar sin corte obligatorio de bioetanol, sería tirar por la borda todo lo logrado desde 2006", sostuvo.

Según la información oficial, sólo en el 2019 sus divisas representaron u$s 1.420 millones y el bioetanol sustituyó importaciones de naftas por u$s 520 millones e incluso, haber desarrollado la actividad la década pasada – hoy hay más de 50 establecimientos dedicados a esto-, permitió en pandemia que la industria argentina provea todo el alcohol necesario, inclusive para exportar a los países vecinos.

"En términos históricos, los biocombustibles recién comienzan y su potencial es extraordinario", destacó el ministro al resaltar "la enorme importancia que suman estos en términos ambientales, económicos, sociales, laborales, energéticos, de salud, entre otros".

El Ministerio de Desarrollo Económico y Producción mantuvo contactos con las entidades empresarias que nuclean a los productores de biocombustibles en Jujuy "para mostrar nuestro apoyo a la prórroga de la ley, porque si hay algo que necesita el país (no sólo por la coyuntura) es alentar inversiones", afirmó Lello Ivacevich.

Por último anunció que se reunirán con los legisladores nacionales por Jujuy para plantear la situación que tienen preocupado al NOA y NEA. (Télam)