La industria y la construcción, entre otros sectores, impulsaron la recuperación de la actividad productiva y laboral en la Argentina en los últimos meses, y las perspectivas en medio de la segunda ola de la pandemia apuntan a que la actividad no resulte afectada en niveles similares a los del segundo trimestre de 2020 por las restricciones establecidas para morigerar el avance del coronavirus y que, a lo sumo, se verifique un amesetamiento como ocurrió en Europa.

En base a los números informados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el nivel de actividad económica se ubicó en enero 1,3 puntos porcentual por debajo de la medición de febrero de 2020, un resultado que pone de manifiesto que alrededor del 95% de lo que se perdió en los dos primeros meses de la pandemia (marzo y abril de 2020) ya se recuperaron a principios de 2021.

En materia de empleo, el Indec consignó que, al cierre del cuarto trimestre de 2020, la tasa de desocupación se ubicó en 11,0%, levemente por debajo de la del tercer trimestre (11,7%), pero significativamente inferior a la del segundo trimestre, cuando se ubicó en 13,1% por el impacto que tuvo sobre la dinámica del mercado laboral la pandemia de coronavirus.

Más allá de esta mejora, respecto al cuarto trimestre de 2019, el desempleo del período octubre-noviembre-diciembre de 2020 fue 2,1 puntos porcentual mayor que el 8,9% registrado en igual lapso anterior, cuando sobre el nivel de actividad no existían las limitaciones impuestas para morigerar el avance de la pandemia.

Asimismo, de acuerdo con datos del Ministerio de Trabajo, el empleo asalariado formal privado -que se había estabilizado en el segundo semestre de 2020- creció 0,3% mensual desestacionalizado en enero (+16 mil puestos de trabajo), una magnitud mensual considerable (la mayor desde 2015).

Casi la mitad de esos empleos creados lo explicó el repunte de la construcción, mientras que el empleo industrial anotó su octava suba consecutiva, superando los niveles prepandemia en 10 mil puestos de trabajo formales.

En tanto, para el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA), el empleo asalariado registrado en la industria tuvo en enero una suba del 0,1% mensual (+1.513 puestos) y, con este desempeño, en enero se registró el tercer mes consecutivo de expansión del trabajo asalariado registrado industrial respecto al año previo (+1% interanual; +10.478 puestos).

Además de la recuperación de la actividad, la suba del empleo industrial se vincula también por el aumento del empleo temporal en industrias con mayor actividad debido al elevado porcentaje de trabajadores dispensados de asistir al lugar de trabajo.

En tanto, para la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav), "el impacto de la emergencia sanitaria sobre el total del trabajo privado registrado se amortiguó por el paquete de medidas sociales y económicas aplicadas por la actual administración nacional".

Por otra parte, el informe de la cartera laboral advierte que si la disparada de contagios de Covid-19 no cesa, la industria manufacturera podría verse afectada por el mayor ausentismo derivado de los mayores contagios entre sus trabajadores.

No obstante, aclara, si se observa lo ocurrido en las industrias de los países de la Unión Europea que sufrieron la segunda ola en los últimos meses, resulta poco probable una drástica contracción industrial como la registrada en la primera ola, sino en todo caso un aplanamiento en la recuperación industrial.

Los primeros datos de marzo sugieren que, en los albores de la segunda ola de coronavirus, la actividad productiva continuó en la senda de recuperación de los meses previos, según el Informe de Panorama Productivo del Ministerio de Desarrollo Productivo.

De acuerdo con el índice adelantado de actividad industrial (que toma como insumo el consumo de energía de Cammesa), la industria manufacturera se expandió 27,4% interanual en marzo (y 7,9% si se compara contra marzo de 2019).

Según el último informe de Panorama Productivo elaborado por el Centro de Estudios para la Producción (CEP XXI), en términos desestacionalizados, la industria creció 0,6% mensual en marzo, tras la contracción de 1,6% en febrero; así, en el primer trimestre del año la industria se ubicó 4,3% por encima del promedio de todo 2019.

De los 14 sectores industriales relevados, 13 consumieron igual o más energía en marzo que en el promedio de 2019 en la medición desestacionalizada, con la única excepción de "madera, papel y edición", que operó 2,8% por debajo.

Dentro de los que se encuentran con mayor crecimiento comparado con el promedio de 2019, sobresalen la metalmecánica (16,7%), impulsada por maquinaria agrícola y electrodomésticos) y el automotriz (19,7%).

La gradual normalización de la actividad productiva de los últimos meses ha ido en paralelo a un paulatino (aunque incompleto) retorno a los hábitos de consumo de la prepandemia.

En el relevamiento de Expectativas de la industria manufacturera de febrero, el Indec consignó que el 38% de las empresas encuestadas esperaba aumentar las horas trabajadas por su personal pero sólo 17% esperaba aumentar la dotación.

La consolidación de la recuperación del empleo implica desafíos como la reducción de la informalidad, la reducción de costos no laborales y la implementación de una agenda centrada en la productividad y transformaciones de la industria 4.0 en el mundo del trabajo, completó la UIA. (Télam)