Diversos miembros del Consejo Gobernante del Banco Central Europeo (BCE) reafirmaron hoy que la entidad monetaria continuará con las subas de tasas de interés, hasta que los datos inflacionarios muestren con claridad una tendencia a la baja.

El índice inflacionario de la Eurozona mostró un nuevo descenso –el segundo consecutivo- en diciembre pasando del 10,1% al 9,2% interanual, impulsado por la baja de los costos de la energía.

Sin embargo, el resto de los componentes mostraron un ascenso: de hecho, la inflación núcleo- que excluye los valores energéticos y alimenticios- subió del 5% al 5,2%.

El portugués Mario Centeno advirtió, en ese sentido, que los precios “están demasiados altos”.

“¿Cómo responderemos a este problema? Necesitamos responder con una política monetaria que no tenga otra alternativa que continuar con el proceso de normalización e incremente las tasas de interés”, dijo Centeno como presidente del banco central portugués a congresistas de ese país, según la agencia Bloomberg.

En la misma línea de Centeno, Isabel Schnabel, miembro del comité ejecutivo del BCE por Alemania, dijo que la inflación apenas volvió a ser de un solo digito y que las tasas necesitan más subas.

La tasa de depósito actualmente está en 2%, un nivel considerado como neutro, es decir, no incentiva ni la expansión ni el enfriamiento de la economía.

“Las tasas necesitan subir significativamente y sin pausa para llegar a niveles que sean suficientemente restrictivos y asegurar así un retorno a nuestra meta de inflación del 2%”, sostuvo Schnabel.

Si bien ambos consideran que tienen que seguir las subas, Centeno aclaró que no deberían persistir por mucho tiempo más.

“Creemos que estamos llegando cerca del fin del proceso de subas de tasas”, señaló.

Con una posición más dura, el miembro del Consejo Gobernante, Robert Holzmann –representante del Banco Central de Austria- minimizó la moderación de la inflación de diciembre y sostuvo que dicho dato no cambiará la política de suba de tasas.

“Mientras la inflación núcleo no baje, el cambio en el índice general no modificará nuestra determinación”, dijo Holzmann, conocido por ser parte de los “halcones” del organismo.

Por su parte, Francois Villeroy de Galhau, del Banco de Francia, pidió que el BCE sea “pragmático”.

“Para el verano necesitamos llegar lo que los especialistas denominan tasa ´terminal´ que es la tasa que nos permitirá bajar la inflación al 2%”; indicó, sin precisar cómo serán los próximos incrementos de tasas.

Pese a la política agresiva del BCE, la economía del bloque está resistiendo los embates del organismo y las consecuencias de la guerra entre Rusia y Ucrania de mejor forma a la anticipada.

Los economistas del banco Goldman Sachs modificaron esta semana sus previsiones, y ahora ya no esperan una recesión en la zona del Euro.

La caída de los precios del gas en el continente –gracias a un invierno más cálido del esperado- y el fin de las restricciones sanitarias en China ayudaron a este cambio en las perspectivas.

El banco ahora espera una expansión del Producto Bruto Interno de la Eurozona de un 0,6% para este año, en lugar de una contracción del 0,1%, afirmó un grupo de economistas liderados por Jari Stehn.

Del mismo modo, son optimistas en cuanto a la inflación: señalan que los precios se desacerarán más rápido de lo esperado llegando al 3,25% anual para fines de este año.

“También esperamos que la inflación núcleo se ralentice gracias a un enfriamiento de los precios de los bienes aunque habrán presiones al alza en los servicios por subas en los costos laborales”, detalló Goldman Sachs.

Del mismo modo, prevé que el BCE “endurecerá significativamente su política en los próximos meses”, dada la resiliencia de la economía europea y la persistencia del índice núcleo.

En ese marco, Goldman Sachs anticipó que el banco con sede en Frankfort realizará subas de 50 puntos en sus tasas en sus próximas reuniones de febrero y marzo, con una última modificación al alza de 25 puntos en mayo, dejando así la tasa de depósito en 3,25%. (Télam)