La agencia Fitch Ratings redujo hoy su previsión de crecimiento para la economía china, con motivo de las sucesivas cuarentenas por los rebrotes de coronavirus que ya provocaron los primeros efectos en la actividad.

Según las nuevas estimaciones de la calificadora de riesgo, el Producto Bruto Interno (PBI) de China crecerá 4,3%, en lugar del 4,8% que pronosticaba anteriormente.

La cuarentenas, que afectaron a más de 20 ciudades del país asiático en el último mes, son el fruto de una política sanitaria férrea de “cero tolerancia” frente al virus por parte de las autoridades.

Shanghai, la ciudad más grande y capital económica de China, es actualmente la más afectada, aunque existe un creciente temor de que restricciones similares se apliquen sobre Beijing.

Si bien Fitch estima que las disrupciones y confinamientos terminarán este mes, la agencia detectó riesgos que continuarán afectando a la economía, incluyendo la posibilidad de nuevos rebrotes o un retraso en el relajamiento de los actuales confinamientos, de acuerdo con un reporte difundido por la agencia Bloomberg.

Fitch se suma a otras entidades como los bancos UBS, Barclays y Bank of America, que también redujeron sus previsiones para China en las últimas semanas.

En el caso de UBS, la firma espera un crecimiento del 4,2% (frente al 5% que estimaba anteriormente) “a la luz de la intensificación de las presiones a la baja en la economía”, mientras que Bank of America prevé un 4,2%, a comparación del 4,8% anual previo.

En tanto, la británica Barclays ahora estima una expansión de 4,3%.

En todos los casos, las previsiones se encuentran por debajo de la meta oficial del 5,5% del Gobierno de Xi Jinping, cuyo Politburó prometió el último viernes “contener la Covid y estabilizar la economía” al mismo tiempo.

En ese sentido, como consecuencia de la desaceleración, Fitch prevé que existirá un mayor apoyo y sostén del Gobierno a la economía, incluyendo una aceleración de la inversión en infraestructura, y mayores recortes a los encajes bancarios y tasas de interés.

“Pese a ello, se espera que los ajustes sean modestos a causa de un contexto de alza de las tasas de interés y endurecimiento de las políticas monetarias por parte de los demás bancos centrales”, señala el reporte de Fitch.

Asimismo, recalca que las medidas serán moderadas por el hecho de que “las autoridades chinas creen que, si se incrementa la divergencia en las tasas de interés respecto de las demás entidades, se puede promover la fuga de capitales” ya que los mismos buscarán tasas más atractivas.

Un testimonio de la desaceleración en la economía china y las consecuencias de las restricciones fueron los índices de gerentes de compra (PMI, por sus siglas en inglés), publicados el último fin de semana, que mostraron que la actividad, tanto en las fábricas como en los servicios se contrajo durante abril.

La actividad en las industrias cayó al menor nivel en más de dos años, con el PMI retrotrayéndose de 49,5 puntos en marzo a 47,4; mientras que el índice no-manufacturero (que comprende a los servicios y la construcción) se desplomó de 48,4 puntos a 41,9, mínimo desde febrero de 2020, por el “severo impacto de los rebrotes”.

En los índices PMI, un número menor a 50 indica contracción, mientras que uno superior implica una expansión de la actividad.

En ambos casos, el deterioro se vio motivado por un retroceso tanto en la producción como en la demanda, según informó la Oficina Nacional de Estadísticas china. (Télam)