La empresa pública Energía Argentina y la compañía Siat S.A. firmaron hoy el contrato para la provisión de 656 kilómetros de cañerías para la construcción del gasoducto presidente Néstor Kirchner y sus obras complementarias, un paso fundamental para la obra de infraestructura que permitirá incrementar la evacuación de gas natural de la formación neuquina de Vaca Muerta.

Esta tarde también se informó que el juez federal Daniel Rafecas decidió archivar la causa abierta tras denuncias presentadas por supuestas irregularidades en la licitación del gasoducto, al considerar que no se constató ningún delito y que el proceso licitatorio se viene realizando conforme a las normas y teniendo en cuenta la urgencia la puesta en funcionamiento de la obra.

De acuerdo con fuentes judiciales, el magistrado -en su fallo- sostuvo que todos los señalamientos fueron descartados por no ser ciertos, y concluyó que la Justicia Federal no está llamada a entorpecer o interferir en políticas estratégicas, a partir de denuncias apresuradas que, a poco de andar, se muestran inconducentes para sostener un caso penal.

Despejado el camino judicial de la obra, Energía Argentina y SIAT - del Grupo Techint- procedieron a la firma del contrato para la compra por parte del Estado nacional de 582 kilómetros de cañerías de 36 pulgadas de diámetro y de 74 kilómetros de cañerías de 30 pulgadas, que serán utilizadas para la primera etapa del Gasoducto Néstor Kirchner, en el tramo que unirá las localidades neuquina de Tratayén y la bonaerense de Saliquelló.

Esto se complementará con otro tramo hasta la localidad bonaerense de Ordoqui, en el partido de Carlos Casáres, un ducto de 39 kilómetros de extensión más otro anexo entre las ciudades de Mercedes y Cardales, a las que se sumarán plantas de compresión para permitir un volumen de transporte de unos 19 millones de metros cúbicos de gas para septiembre de 2023, en base a las previsones.

En la firma estuvieron presentes el secretario de Energía, Darío Martínez; el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo; y la subsecretaria de Hidrocarburos, Maggie Videla.

Por Energía Argentina, asistieron Agustín Gerez, presidente de la empresa; Gastón Leydet, subgerente general; y los directores Víctor Bronstein y Mariano Barrera.

Tras la firma del contrato, Gerez dijo que este paso es "un hito fundamental para este proyecto transformador, que sin dudas va a marcar el rumbo de la Argentina en los próximos 25 años y la encamina hacia la soberanía energética".

"Esto refleja el enorme esfuerzo y dedicación que le asignamos al proyecto para que el mismo pueda estar en condiciones operativas conforme al cronograma licitatorio de construcción", afirmó el titular de Energía Argentina al referirse a la obra que prevé una inversión de US$ 1.500 millones.

El proyecto cuenta también con una segunda etapa, para llegar con la provisión de gas al sur de la provincia de Santa Fe.

Esto permitirá penetrar en los grandes centros urbanos e industrias del centro y norte del país, como así también la posibilidad de exportación a Brasil y el norte de Chile.

"El gasoducto presidente Néstor Kirchner va a hacer posible que sectores residenciales, comerciales e industriales de nuestro país accedan a energía a precios competitivos, que por la coyuntura internacional se convirtió en un insumo crítico, impulsando así el empleo y la producción", agregó Gerez.

El tendido permitirá ampliar un 25 por ciento la capacidad del sistema de transporte de gas natural argentino y será fundamental para el desarrollo de la producción en Vaca Muerta, ya que permitirá que ese insumo llegue hacia los grandes centros de consumo del país, mejorando íntegramente el comportamiento del sistema de transporte de gas, según se informó oficialmente.

El primer tramo de la obra comprende el trayecto desde la localidad de Tratayen, en la provincia del Neuquén, hasta Salliqueló en la provincia de Buenos Aires, en una primera etapa para traer unos 11 millones de metros cúbicos.

Según estimaciones oficiales, esta primera etapa de obras permitirá un ahorro de unos 3.600 millones de dólares en la importación de cargamentos de Gas Natural licuado (GNL) y un ahorro fiscal de otros 3.000 millones de dólares, mientras que con el segundo tramo se llegará al transporte de unos 40 millones de metros cúbicos y con las obras complementarias se ahorrarán 6.000 millones de dólares.

El desarrollo de la obra también abre la posibilidad de ampliar o extender el Plan Gas Ar a efectos de garantizar volúmenes adicionales de producción al momento en que estén finalizado el gasoducto Néstor Kirchner, y a partir de allí encarar otros proyectos como el abastecimiento del norte del país con gas de Vaca Muerta, la exportación a Brasil, la producción de GNL o activar proyectos petroquímicos.



(Télam)