El canciller Jorge Faurie afirmó hoy que para la Argentina, Salto Grande es uno de los grandes proyectos clave de la integración energética regional y recordó que también es un caso de importancia estratégica en la relación con Uruguay, al presentar hoy en el microcine del Ministerio de Hacienda el Proyecto de Renovación y Modernización de esta central hidroeléctrica binacional.

"Para la Cancillería Argentina, Salto Grande es uno de los grandes proyectos clave de la región y también es clave en nuestra relación con Uruguay porque tenemos un gran afecto y una historia común de mucho antes y más aún con el Mercosur", indicó Jorge Faurie ante más de un centenar de empresas, consultoras y funcionarios vinculados a la energía hidroeléctrica.

Y, agregó que "cuando Mauricio Macri llegó a la Presidencia de la Argentina en diciembre de 2015 teníamos una relación (bilateral) mala con Uruguay. Por eso Macri (luego de asumir) fue a Uruguay a recuperar los vínculos".

Jorge Faurie

"Con Uruguay tenemos vinculación ambiental; un río compartido para la energía y otra cosa muy valiosa en conjunto como es el Mundial de Fútbol 2030", delineó el canciller argentino.

Faurie añadió que "los ríos son el eje de nuestra integración regional y por esto fue muy importante el dragado del Río de la Plata y del Canal Martín García. Salto Grande fue la primera obra física en la integración regional en América Latina y es una fuente de energía de base. Es una tremenda obra física coronada con un puente vial" que une a Argentina y Uruguay.

El ministro de Relaciones Exteriores destacó que este el proyecto de Salto Grande "implicará más de US$ 800 millones para el reequipamiento de las turbinas, que tendrán financiamiento con apoyo del BID" y de otros organismos multilaterales o gobiernos.

En la primera etapa de 5 años el BID ya aseguró el financiamiento para los requerimientos de US$ 80 millones.

En la segunda etapa. de otros 5 años, a partir de 2023, se requerirá financiación por US$ 140 millones y en este período de 10 años se renovará la primera turbina que entró en financiamiento en 1979, pero además se prepararán las tareas necesarias para luego, en la tercera etapa de 20 años de duración, renovar las otras 13 turbinas de Salto Grande, con una inversión de US$ 740 millones.

"La energía, si es barata nos hace competitivos y habrá más producción, más fuentes de trabajo y menos pobreza", enfatizó el canciller Faurie, quien, el viernes de la semana próxima, recibirá a su colega de Uruguay para conmemorar la puesta en operaciones, hace 40 años, de la primera turbina de Salto Grande. (Télam)