El Producto Bruto Interno (PBI) de Rusia caería hasta en un 12% durante este año, lo que representa la peor cifra en casi treinta años, según estimaciones internas del Ministerio de Finanzas del Kremlin.

Como producto de las sanciones internacionales dispuestas por Occidente frente a la invasión de Rusia en Ucrania, el Ministerio de Finanzas prevé que la economía caerá hasta un 12%, según confiaron fuentes de la cartera a la agencia Bloomberg.

De confirmarse la tendencia, la cifra borraría la mayor parte (13%) del crecimiento acumulado en los últimos diez años y representaría la peor caída desde el desplome de 7,8% en 2009, a causa de la crisis financiera global, y el 14,5% de 1992, el primer año de la reforma económica de mercado post-soviética.

Hasta el momento, el Kremlin decidió no hacer públicos sus pronósticos más pesimistas pues el Banco Central de Rusia estimó, a fines de abril, una contracción ligeramente más moderada -de entre 8% y 10% para este año (con un crecimiento gradual desde el año próximo)- además de una inflación anual que oscilaría entre 18% y 23%.

Las cifras se encuentran en línea con los pronósticos de organismos internacionales como el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que estimaron una caída de 11,2% y 8,5%, respectivamente.

De todos modos, aún existe incertidumbre por detrás de las cifras, ya que, por ejemplo, podrían aplicarse nuevas sanciones y embargos al petróleo, que ayudó a Rusia a obtener un récord en el superávit de su balanza de pagos de US$ 58.200 millones durante el primer trimestre del año.

“Estamos en una zona de incertidumbre colosal”, reconoció la gobernadora del Banco Central de ese país, Elvira Nabiullina, durante una conferencia de prensa, posterior a la última reunión monetaria de la entidad.

Del mismo modo, la institución advirtió por las “significantes dificultades en producción y logística que están experimentando las empresas por la falta de acceso a las importaciones, y señaló que el viraje a nuevos mercados para las exportaciones e importaciones será “gradual”.

Por su parte, de acuerdo con un reporte realizado por el Departamento de Investigación del banco difundido durante abril, el país atravesará una profunda y prolongada contracción económica en simultáneo con una mayor inflación y menores estándares de vida.

De acuerdo con el informe, los efectos de la crisis económica se comenzarán a sentir a medida que se acaben los inventarios de las empresas rusas y comiencen a tener dificultades para encontrar componentes y equipamiento a causa de las sanciones, y pronosticó que lo peor de la recesión “posiblemente se registre a finales del 2022”. (Télam)