El Gobierno de España decidió retrasar hasta abril el cobro de la tasa Tobin y hasta julio el de la tasa Google, ambas con vigencia desde el sábado, para facilitar a los alcanzados la presentación de las liquidaciones, informó hoy el Ministerio de Hacienda.

El retraso no afectará la reciente entrada en vigor de ambos tributos ni los ingresos esperados, que Hacienda estimó en unos 1.800 millones de euros.

La Tasa Tobin, de carácter transitorio hasta que el Grupo de los 20 acuerde un gravamen internacional y con un comienzo de percepción en febrero, se postergó hasta abril, aunque con el cobro implícito de las actividades del primer trimestre de 2021.

El Gobierno prevé recaudar con este gravamen 850 millones de euros anuales, mediante una alícuota de 0,2% a las operaciones de adquisición de acciones emitidas en España de empresas cotizadas cuya capitalización bursátil sea superior a 1.000 millones de euros.

No obstante, Hacienda aclaró que no se gravará la compra de acciones de PyMEs y empresas que no coticen en bolsa.

La tramitación de este impuesto generó controversias al considerar la oposición al Gobierno que no se esperó una solución internacional, teniendo en cuenta las amenazas de Estados Unidos a España, Francia, Reino Unido e Italia sobre represalias con nuevos aranceles sobre estos impuestos digitales.

Por su parte, la Tasa Google, que gravará a empresas con ingresos anuales de 750 millones de euros o más y con ingresos en España superiores a los 3 millones de euros, será de cobro efectivo a partir de julio, desde una fecha prevista inicialmente para el 30 de abril y con incidencia en el primer trimestre.

Esta tasa afectará a los servicios de publicidad en línea, intermediación en línea y la venta de datos generados a partir de información proporcionada por el usuario o la venta de metadatos, según precisó la agencia Europa Press.

En relación a este impuesto, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, había asegurado que no se escatimarán esfuerzos para alcanzar un acuerdo en el marco de la OCDE o el G20, aunque aclaró que si no se logra un acuerdo internacional, la Unión Europea aprobaría una propuesta propia a principios de este año.

Ambos impuestos necesitarán contar con la publicación de sus respectivos reglamentos para entrar en vigencia plena, algo que el Ministerio de Hacienda español espera aprobar a la brevedad. (Télam)