La desigualdad de género en el mundo del trabajo se redujo en el tercer trimestre del 2021 y fue la menor desde el año 2016, lo que implicó mejoras en la participación de las mujeres en el universo laboral, señaló hoy un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda (Undav).

“La brecha de desigualdad respecto a los varones se redujo, pero se mantiene alta (en 18,6 puntos porcentuales)”, precisó el informe sobre Desigualdad de Género de la Undav.

Al respecto, el trabajo destacó que en el período analizado la tasa de actividad de las mujeres alcanzó su mayor nivel histórico con el 50,4%, mientras que la de los hombres fue del 69%.

Otro hito fue que la tasa de desempleo fue la más baja desde 2016, aunque los trabajos conseguidos fueron, en general, más precarios que los de los hombres.

En ese sentido, en el tercer trimestre del año pasado, la desocupación fue del 9% en las mujeres y del 7,7% en los hombres; la subocupación del 15,3% y 9,7%, respectivamente; y el empleo no registrado fue del 36% en el caso de las mujeres y del 30,6% en los hombres.

Solamente 1 de cada 4 personas empleadas en los sectores que impulsan la recuperación económica (industria, comercio y construcción) es mujer.

La principal causa que explica la desigualdad de género en el plano económico es la pobreza de tiempo que sufren las mujeres por dedicar buena parte de su tiempo a las tareas domésticas y de cuidado que no son remuneradas.

“A pesar de que las mujeres se han incorporado de manera progresiva al mercado laboral, las tareas del cuidado siguen recayendo sobre ellas. Esto genera una pobreza de tiempo que resulta en lo que se denomina 'feminización de la pobreza', un fenómeno histórico y estructural en Argentina”

“A pesar de que las mujeres se han incorporado de manera progresiva al mercado laboral, las tareas del cuidado siguen recayendo sobre ellas. Esto genera una pobreza de tiempo que resulta en lo que se denomina 'feminización de la pobreza', un fenómeno histórico y estructural en Argentina”, explicó la Undav.

Y agregó que “el informe de distribución del ingreso del INDEC muestra que el 10% de la población con menores ingresos del país está conformado mayoritariamente por mujeres, siendo ellas 7 de cada 10 personas. Esta condición se revierte en las personas más ricas (decil 10), donde 6,5 de cada 10 son varones”.

De esta forma, el ingreso de las mujeres es, en promedio, un 28,4% menor que el de los hombres.

Asimismo, las mujeres siguen teniendo muchas dificultades para acceder a puestos jerárquicos o de decisión, solo por razones de género.

“Durante el tercer trimestre de 2021, solo 3 de cada 10 personas empleadas en cargos de dirección o jefaturas fueron mujeres”, destacó el trabajo. (Télam)