Referentes del empresariado y un ex funcionario de la anterior administración discreparon hoy sobre el impacto local del flamante acuerdo de asociación estratégica entre el Mercosur y la Unión Europea (UE).

El vicepresidente de la Unión Industrial (UIA), Daniel Funes de Rioja, y la Cámara de Industria y Comercio Argentino Alemana (AHK) destacaron el potencial del acuerdo, aunque reconocieron que aún faltan conocer detalles del entendimiento bilateral.

Funes de Rioja sostuvo en declaraciones radiales que "la letra chica y las negociaciones que van a venir con respecto a las materias sensibles, los cupos, se irán abordando y veremos cómo caen a cada sector en particular, y esperemos transiciones adecuadas".

El vice de la UIA reconoció que "si la línea de largada fuera hoy mismo a la cero hora sería absolutamente imposible no sólo integrarse sino complementarse".

"Además de la estabilización macroeconómica -añadió Funes de Rioja- la Argentina tiene pendientes reformas estructurales en lo fiscal, en costos logísticos y en la necesaria nueva visión sobre las relaciones laborales para incorporar tecnología de la información en esta etapa de la industria 4.0".

Admitió luego que restan "condiciones para estar en carrera, ya que hoy la competencia de los productores locales contra las importaciones sería muy desigual".

El dirigente fabril añadió que "con una economía en contracción, no se trata de dejar desguarnecido o vulnerable a algún sector, sino de darle la oportunidad de transformarse".

La cámara argentino alemana, a su vez, sostuvo que el acuerdo Mercosur-UE "es una herramienta que aumentará el comercio y dinamizará las inversiones" germanas en la Argentina.

"Por el alcance y la magnitud del acuerdo, Argentina y Alemania están frente a un momento inédito, único en la historia de la cooperación bilateral", sostuvo la vicepresidenta de la AHK, Barbara Konner.

De hecho, añadió, "una de cada dos empresas alemanas radicadas en la Argentina ve en los tratados de libre comercio un potente facilitador de inversiones".

En cambio, el ex viceministro de Economía Emanuel Alvarez Agis advirtió sobre los efectos en el empleo, ya que "si se gana mercado es para exportaciones primarias y si se pierde es por importación de manufacturas".

Alvarez Agis recordó que los estudios de impacto del acuerdo Mercosur-UE hasta 2015 demostraban consecuencias negativas por la apertura importadora y la pérdida de preferencias con Brasil, "y ahora se suman otros dos elementos".

"Por un lado, se incluyó en el acuerdo a los sectores textil, de calzados y marroquinería, antes excluidos porque eran sensibles; y por otro, en bienes primarios nos dejan exportar, pero sólo en cuotas", precisó en declaraciones a radio FM Con Vos.

(Télam)