Empresarios de distintos sectores comenzaron a mostrar preocupación por un endurecimiento del discurso del presidente Alberto Fernández en sus últimas apariciones, y también por los bloqueos de plantas cada vez más serios realizados por el sindicato de Camioneros.

El Presidente los trató de avaros y los culpó por la suba de precios y la pobreza, mientras que la jefa de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, acusa a algunos de no querer pagar el aporte extraordinario a las grandes fortunas.

Las redes sociales de varios hombres de negocios de peso ardieron el fin de semana, y la mayoría se mostró preocupado por lo que consideran una "radicalización" de la palabra presidencial. "Nos quieren culpar de la pobreza para no hacerse cargo del despilfarro de la política. Es un año electoral y nos tenemos que preparar para ser los culpables de todo", indicó un empresario citado por el sitio Data Clave.

También parecieron responderle a Marcó del Pont: "Hay que preguntarle a Alberto Fernández si los empresarios avaros son los que no pagaron el impuesto a la riqueza o los que se quedaron con empresas evadiendo impuestos", señaló otro de los que intercambiaron mensajes en redes. Marcó del Pont lamentó que un grupo de contribuyentes con patrimonios superiores a $200 millones aún "no cumplió con sus obligaciones o inició acciones legales para no pagar"

El mayor temor entre los grandes jugadores del sector privado es terminar siendo el "chivo expiatorio" de la crisis económica en la que sigue sumergida la Argentina. Consideran que el discurso anti empresa es la excusa perfecta para el Gobierno de cara a las elecciones. El jefe de Estado se había quejado de que "los poderosos terminan pasando la aspiradora sobre toda la ayuda que ponemos

Podemos analizar si es una solución que saquemos el IVA para los que reciben la Tarjeta Alimentar, pero, ¿qué aportan los empresarios en todo esto? Los sectores más pudientes en la Argentina ¿cuál es el aporte que hacen?". También tildó de avaros a quienes recurrieron a amparos contra el Aporte solidario y extraordinario (conocido como impuesto a la riqueza o a las grande fortunas)

"A los que pagaron debemos darles las gracias y lamentar el egoísmo de otros que dicen ´en esta situación no me toque un centavo´", sostuvo el Presidente. La adjudicada "radicalización" de Fernández ante el empresariado genera un doble efecto: distanciamiento y temor a represalias, por lo que las críticas se deslizan en estricto "off the record" o a través de redes sociales restringidas

"Vivimos momentos en que las críticas al Gobierno eran respondidas con operativos de la AFIP sobre las empresas, no sería raro que eso vuelva. Muchos hablan con hechos: directamente yéndose del país", dijo un empresario top del rubro de servicios ante Data Clave. "Hace 40 años que tengo empresas en la Argentina, pagué todos los impuestos, inclusive el solidario. Pero la pregunta que hace el Presidente es al revés. Con toda la que pagamos los empresarios y los trabajadores, ¿cómo podemos tener esta pobreza? No saben administrar, dilapidan el esfuerzo de todos los argentinos y ahora quieren culpar a los empresarios", se quejó un importante gastronómico. Cuestionan también el tipo de empresariado que, según creen, "prefiere el kirchnerismo"

"Ellos apuestan a un capitalismo de amigos o directamente socios, que sean manejables, no independientes. Ellos quieren un Cristóbal López o Lázaro Báez, le huyen a un Techint o Mercado Libre", remarca un industrial. "Hay distintos tipos de empresarios. Algunos hacen su fortuna no pagando impuestos, otros viven de ser contratistas del Estado y, para poder trabajar, tienen que pagar sobreprecios porque si no, no le dan las obras en lugar de generar un sistema competitivo. Y eso es un problema del sistema manejado también por los políticos", indicó otro referente del sector fabril

Eco/JC/OM NA