Las elevadas temperaturas, las escasas o nulas precipitaciones registradas en Entre Ríos y la sequía histórica que afecta a la región empeoraron gravemente la condición del maíz de primera y afectaron su rinde, advirtió la Bolsa de Cereales provincial.

En noviembre, 95% de las casi 405.000 hectáreas sembradas con maíz de primera presentaban buena y muy buena condición; pero en los últimos días de diciembre bajó a sólo 20%.

Por ende, 49% se ubica con regular condición y 31% fue considerado con mal estado fenológico, una situación que no se registraba desde la temporada agrícola 2008/09.

Los registros pluviales de diciembre en Entre Ríos se posicionaron entre los diez más bajos de los últimos 60 años en gran parte del territorio provincial.

En la mayor parte de Entre Ríos las lluvias registradas en diciembre acumularon menos de 20 milímetros, seis veces menos de lo que normalmente debe llover durante ese mes.

El promedio de lluvias en diciembre de los últimos 17 años es de 130 milímetros en Entre Ríos, pero en este diciembre último solo acaecieron 16 milímetros, 12% de lo esperado.

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También el último mes de 2021 tuvo elevadas temperaturas y baja humedad relativa, con una temperatura máxima que supera los 35 grados desde el 19 de diciembre, provocando una estrés térmico para los cultivos y animales.

Ese escenario muy hostil coincidió con el periodo crítico del grano, a unos 15 días de su floración, explicó la entidad.

Por todo ello, se espera un rendimiento promedio provincial de entre 3.500 y 4.500 kilogramos por hectárea, el segundo más bajo de los últimos 20 años.

Los efectos de la sequía se pueden ver tanto en el suelo, con rajaduras, y en las plantas con síntomas como acartuchamiento de hojas, muerte de hojas basales e interrupción en la formación y llenado de granos.

Por otra parte, la Bolsa de Cereales entrerriana informó que se inició la siembra de maíz de segunda y tardío de la temporada 2021/22, cercana a la del ciclo anterior, cuando se implantaron 28.200 hectáreas, pero las labores se interrumpieron por la falta de humedad en el perfil del suelo. (Télam)