Las lluvias de las últimas semanas dieron lugar a un aumento en la estimación de producción de los granos gruesos, con dos millones de toneladas más para la soja hasta alcanzar los 49 millones de toneladas, indicó hoy la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

Asimismo, la entidad calculó para el maíz 2,5 millones de toneladas más que en sus mediciones anteriores, para ubicar la previsión de cosecha en 48,5 millones de toneladas.

"Las oportunas lluvias de fines de enero desbarataron los efectos de una gran ola de calor y pusieron punto final a una sequía que venía condicionado al cultivo desde sus inicios en la franja central del país", sostuvo la BCR en su informe mensual sobre estimaciones agrícolas.

Así, las precipitaciones de los últimos días permitieron un estado de la soja entre buena y muy buena tanto en el cultivo de primera como de segundo, lo cual llevó a una proyección de rinde de 29,2 quintales por hectárea.

Al respecto, la Bolsa rosarina destacó que este potencial rendimiento representa "casi un quintal más que el promedio nacional de los últimos 8 años, cuando hasta hace un mes se proyectaban rindes por debajo de la media".

De esta manera, con 17,2 millones de hectárea implantadas, la entidad revisó sus proyecciones y elevó la estimación de producción hasta los 49 millones de toneladas, 1,7 millones de toneladas menos que lo obtenido la campaña anterior.

Estas lluvias, que permitió a la "franja central dejar atrás la falta de agua, y ahora con excelentes reservas en los suelos el cultivo atraviesa sus etapas críticas sin limitantes ni estrés", también repercutieron de manera favorable en el maíz.

La previsión de cosecha del cereal saltó 2,5 millones de toneladas en un mes hasta los 48,5 millones de toneladas, gracias a que el rendimiento promedio se calcula en torno a los 79,6 quintales por hectárea.

"Es destacable el estado de los cultivos tardíos en Córdoba y en el centro y norte de Santa Fe. Las expectativas del maíz en Argentina van en suba. Aparte del impacto en el desarrollo de los tardíos y los de segunda, las últimas lluvias fueron también capitalizadas por las siembras tempranas pero de fechas más tardías", explicó la entidad.

Incluso también por "cuadros implantados en fecha, porque a pesar de los problemas de espigas mal granadas que han tenido, ahora, sin limitaciones hídricas, maximizarán el peso de los granos", concluyó. (Télam)