Las empresas aéreas latinoamericanas registraron una disminución en la demanda del transporte de cargas de un 21,3% en diciembre de 2020 en comparación con 2019, según el informe difundido hoy por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

El reporte precisó que si bien el transporte de cargas operado dentro de la región en el último mes de 2020 cayó un 21,3%, al analizar la actividad de América Latina con el resto del mundo los volúmenes de carga internacional cayeron en menor proporción, un 19% en comparación con el año anterior.

En este caso, se destacó que en la región que la caída del desempeño estuvo afectada por condiciones económicas adversas en mercados como México, Argentina y Perú.

El informe también destacó que se registró en diciembre una caída en la capacidad ofrecida del 35% entre los vuelos regionales,mientras que para vuelos internacionales disminuyó en diciembre un 36,7%, una caída menor al retroceso de 30,4% registrada en noviembre.

A nivel global, la demanda de carga aérea disminuyó un 10,6% en 2020, en comparación con 2019, lo que significó la mayor caída en la demanda interanual desde que IATA comenzó a monitorear la carga.

La demanda mundial en 2020, medida en toneladas-kilómetro de carga (CTK), fue un 10,6% inferior a los niveles de 2019 y la capacidad ofrecida global, medida en toneladas-kilómetro de carga disponibles (ACTK), se redujo un 23,3% en 2020 en comparación con 2019, más del doble de la contracción de la demanda.

Debido a la falta de capacidad disponible, los factores de carga aumentaron 7,7% en 2020, lo que contribuyó a mayores rendimientos e ingresos, brindando apoyo a las aerolíneas y algunos servicios de pasajeros de larga distancia ante el colapso de los ingresos por pasajeros.

Las mejoras hacia fines de año se demostraron en diciembre cuando la demanda global estuvo un 0,5% por debajo de los niveles del año anterior.

La capacidad global estuvo un 17,7% por debajo de los niveles del año anterior, esto es mucho más que la contracción de la demanda, lo que indica la continua y severa contracción de la capacidad.

Con el estancamiento de la recuperación en los mercados de pasajeros, no se vislumbra un final para la crisis en cuanto a la capacidad de carga ofrecida, debido a que se realizan menos vuelos.

“La carga aérea está sobreviviendo a la crisis en mejor forma que el lado del pasajero del negocio. Para muchas aerolíneas, en 2020 la carga aérea se convirtió en una fuente vital de ingresos, a pesar del debilitamiento de la demanda. Pero con gran parte de la flota de pasajeros en tierra, satisfacer la demanda sin capacidad de carga sigue siendo un desafío enorme”, señaló Alexandre de Juniac, director general y CEO de IATA. (Télam)