Un proyecto de ley del oficialismo que modifica la Ley Ovina y crea un régimen de promoción para la ganadería ovina y de llamas en el país, con fondos por hasta $850 millones, fue aprobado hoy en el Senado, con el apoyo de la oposición, y fue girado a Diputados para su sanción definitiva.

El proyecto, aprobado por 60 votos a favor contra uno negativo, fue promovido por el jefe de la bancada del Frente de Todos, José Mayans, y prevé el aumento hasta $850 millones de los fondos destinados a la promoción de esas actividades.

Durante la sesión de esta tarde, el presidente de la comisión de Agricultura de la Cámara alta, Adolfo Rodríguez Saá, explicó que la norma es importante para posibilitar "el aumento de la cantidad de producción" y para "la generación de fuentes de trabajo".

Rodríguez Saá destacó la incorporación de la llama, que tiene, dijo, "importante significación sobre todo en el norte argentino", y adelantó que se trabajará en comisión para lograr otro régimen para la producción del guanaco o la vicuña así como para el ganado caprino.

En representación de la oposición, el senador del PRO por Entre Ríos Alfredo De Angeli subrayó la necesidad de una ley de esta naturaleza especialmente para los pequeños y medianos productores. aunque objetó en nombre de su bancada artículos de la norma vinculados a la distribución de los fondos.

El interbloque de Juntos por el Cambio, comandado por el radical Luis Naidenoff, acompañó no obstante la iniciativa aunque votó en contra en los artículos 11, 12 y 18.

En el debate de esta tarde, el senador Mario Pais, del FdT por Córdoba consideró que se trata de una ley "bien intencionada que mejora el actual régimen", aclaró que serán las jurisdicciones que tendrán posibilidad de decidir sobre el destino de los recursos y aseguró que "la norma coadyuva a la soberanía".

Víctor Zimmerman, del radicalismo por Chaco, también pidió mayor "equidad y certezas" para los pequeños productores y cuestionó el cierre de las exportaciones de carne en un contexto, dijo, "en que la economía está crisis".

El presidente de la comisión de Presupuesto, Carlos Caserio, afirmó que el Estado está haciendo "un enorme esfuerzo" para el cambio de la ley ovina actual y aclaró que con la nueva ley "no se está diciendo que se le va a dar más a los que más tienen sino a los que tienen registrados", algo a lo que había aludido la oposición.

De acuerdo con la iniciativa, el Poder Ejecutivo deberá asignar anualmente, mediante el Presupuesto Nacional, una suma de $850 millones para la promoción de estas actividades, por el plazo de 10 años, cifra que hasta el pasado 5 de abril era de $20 millones.

El texto aprobado instituye un Régimen para la Promoción, Desarrollo y Consolidación de la Ganadería Ovina y de Llamas, destinado al desarrollo sostenido de la producción, la transformación y la comercialización de la ganadería y sus productos derivados, a través de la actualización permanente, modernización e innovación de los sistemas productivos.

Se prevé fomentar el desarrollo sostenible de sus potencialidades, el incremento del agregado de valor y la integración horizontal y vertical de todos eslabones de la cadena, el desarrollo regional y el carácter federal del presente régimen, la radicación de la población en el medio rural y la ocupación del territorio. (Télam)