La construcción es impulsada en la actualidad principalmente por la obra privada según surge del relevamiento sectorial que refleja el índice Construya con los resultados de la encuesta realizada entre fines de marzo y principios de abril. es decir antes de la llegada de la segunda ola de coronavirus.

El 93% a nivel nacional de las respuestas afirman que es el privado quien empuja el sector a través de obras pequeñas, medianas y grandes, y de remodelaciones o ampliaciones, mientras que el sector público empuja la actividad con apenas 6%.

En cuanto al Indicador de Expectativas también en el ámbito nacional el 43% de los encuestados consideró que en los próximos doce meses mantendrá el nivel de actividad actual y quienes esperan que aumente como quienes esperan que baje, representaron 25% cada uno.

Casi 57% de los consultados indicó que su actividad se mantuvo o aumentó durante los últimos 12 meses, y sólo 41% de los encuestados indicó que su nivel de actividad disminuyó en ese lapso.

En términos de actividad, los distribuidores de materiales fueron los más positivos ya que el 52% registró un incremento de su actividad, otro 20% consideró que su nivel de actividad se mantuvo estable, y sólo 24% señaló una caída.

Entre los constructores, 29% indicó crecimiento y 45% una baja; entre los maestros mayores de obra, las proporciones fueron de 27% y 53%; por su parte entre los ingenieros, fueron de 25% y 58%; mientras que el 23% de los desarrolladores, indicó crecimiento y 48% señaló una contracción.

Entre los arquitectos, 19% consideró que su nivel de actividad mejoró y 48% indicó que empeoró, mientras que 33% señaló un sostenimiento.

Al analizar las principales dificultades que se presentaron durante los últimos 12 meses, los encuestados de todo el país señalaron como primera opción la "mayor presión impositiva" (21%), en segundo lugar, la "incertidumbre por el tipo de cambio" (20%).

El tercer puesto lo compartieron la "menor disponibilidad de financiamiento" y el "mayor costo de la construcción", ambos con 19%. Completaron el cuadro, la "menor inversión en obras privadas" (12%), el "costo de los terrenos" (9%) y la "menor disponibilidad de terrenos para la construcción (2%).

Es decir, todas aquellas variables que no dependen del sector privado son las que mayor grado de dificultad representan para la cadena de valor con casi 80%.

Respecto a cuál es el segmento que más está impulsando la demanda en la actualidad, las obras privadas medianas y pequeñas fueron las más relevantes en todas las regiones con 57% a nivel país; la opción "refacción/ampliación" fue elegida en segundo lugar (28%) y "obras grandes nuevas del sector privado" en tercero (8%). En tanto la obra pública registró un escaso 6%.

Finalmente, la mitad de los encuestados en todo el país señaló que el mejor método de ahorro en la actualidad es la construcción. Otro 27% consideró en este rubro a la moneda extranjera. Sin embargo, 80% de los encuestados no dudó en marcar que si tuviera la posibilidad invertiría en construcción.

(Télam)