Las empresas del rubro consumo fueron la que registraron el mayor número de adquisiciones y fusiones sobre un total de 20 transacciones realizadas en el cuarto trimestre del 2020, un número similar al del trimestre anterior pero francamente superior a los mínimos del primer semestre del año, indicó hoy un informe de la consultora KPMG.

Asimismo, el trabajo señaló que las transacciones registradas el año pasado representaron la mitad de la media histórica en Argentina.

El sector mercados de consumo fue el que concentró más transacciones durante el cuarto trimestre.

"La pandemia, junto con la crisis local, han hecho daño a la actividad económica, particularmente en el mercado de consumo. Estas condiciones, sumadas a la incertidumbre respecto de las expectativas para el futuro de corto y mediano plazo, han generado incentivos en los actores internacionales de este sector para desprenderse o poner en revisión sus activos en Argentina", indicó el informe.

El trabajo precisó que durante el trimestre se registraron 10 transacciones en las que una firma internacional vendió sus activos a un comprador local o regional. Así, detalló que "el número de jugadores internacionales que han vendido negocios han duplicado su participación respecto de períodos de mayor estabilidad cuando representan 20/30% del total".

"Los inversores internacionales en el rol de compradores se han retirado del mercado durante 2020, mostrando una tendencia similar a periodos anteriores en los que existió control cambiario, pasando de un promedio histórico de participación del 50% a una participación de cerca del 30% en 2020", enfatizó el trabajo.

Por otro lado, los grupos argentinos han incrementado su actividad de adquisiciones y fusiones (M&A), capturando los negocios de los jugadores internacionales que se retiran del país.

Se espera que los factores que incidan en las fusiones y adquisiciones de este año sigan la tendencia del 2020: empresas internacionales que se desprendan de subsidiarias, o que cambien su modelo de negocio transfiriendo el riesgo a empresas locales con mayor flexibilidad; transacciones en situaciones de estrés o dificultades financieras y por último transacciones en sectores ganadores, como tecnología. (Télam)