El presidente Alberto Fernández destacó hoy la necesidad de "volver a poner el precio de la carne en sintonía con la capacidad de compra de los argentinos", al tiempo que la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias convocó a un cese de comercialización de hacienda desde el jueves, a raíz del cierre de las exportaciones por 30 días.

La decisión comunicada ayer por el presidente a representantes del sector exportador se aplicará mientras se instrumentan medidas tendientes a ordenar el funcionamiento del sector, restringir prácticas especulativas, mejorar la trazabilidad de las exportaciones y evitar la evasión fiscal en el comercio exterior.

Fernández enfatizó la importancia de "poner orden en quiénes exportan (carne) y poner en orden el Mercado de Liniers" porque "no es posible que los exportadores que venden a China vayan" a comprar ahí, dado que entonces "prevalece el precio de la exportación y eso solo ya tergiversa el precio del mercado interno".

El mandatario, en declaraciones formuladas esta mañana a Radio 10, enfatizó en el objetivo de "volver a poner el precio de la carne en sintonía con la capacidad de compra de los argentinos y la de un exportador".

En el encuentro que mantuvo ayer con empresarios exportadores, dejó en claro que el período de 30 días de limitación de exportaciones podrá verse reducido si generan resultados positivos las medidas anunciadas para ordenar el funcionamiento del sector.

El jefe de Estado resaltó también que no se puede "seguir viendo cómo la carne crece sin ningún justificativo" y dijo que es necesario "poner en orden el mercado interno".

"Ayer le explicaba a los exportadores de carne que se desmadró claramente la situación. Fue una reunión muy correcta, en buen tono, ellos entienden el problema, pero no les gusta la solución", dijo.

En línea con la postura del Gobierno, el exdirector de la Federación Agraria Argentina (FAA), Pedro Peretti, respaldó la medida y advirtió que si no se avanzaba en esa dirección "cinco frigoríficos se llevaban puesto al Gobierno"

"Es una medida lógica, que al Presidente no le habrá gustado tomar, sin embargo se adoptaron todos los recaudos para que sea una medida temporaria", explicó.

Por el contrario, las entidades agropecuarias agrupadas en la Mesa de Enlace criticaron duramente la iniciativa y dispusieron un cese de comercialización de hacienda desde este jueves hasta el 28 de mayo, aunque advirtieron que, en caso de no contar con una solución a la demanda de los productores, las medidas de fuerza se extenderán.

"Este es el comienzo de un paquete de medidas que, si no tenemos una respuesta clara y concreta y que responda a los pedidos del sector, vamos a ir incorporando diferentes metodologías y a otros sectores afectados", marcó el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Jorge Chemes.

Así, el presidente de CRA, junto los titulares de FAA, la Sociedad Rural y Coninagro, indicó en una conferencia de prensa que se realizó de manera virtual pasado el mediodía que dicha advertencia "no suene como una amenaza, sino que queremos demostrar que hay una estrategia armada para obtener respuestas".

El presidente de la SRA, Daniel Pelegrina, que atribuyó la suba del 65% en los últimos 12 meses del precio de la carne a cuestiones "biológicas", indicó que "el enemigo buscado, sobre todo para el kirchnerismo, es el campo y sirve para tapar muchas cuestiones que están pasando, como la pandemia, la salud, el avance en la Justicia".

"El campo está muy disgustado y queremos expresarlo a partir del cese de comercialización y los seguiremos hablando con nuestras bases. Ya recibimos el apoyo de la gente de la cadena", expresó Pelegrina y consideró que la medida "no tiene razonabilidad desde la perspectiva económica".

La protesta de los ruralistas encontró consenso entre otras agrupaciones menores y algunas cámaras frigoríficas y de exportadores que rechazaron la medida oficial, entre ellas la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (Ciccra), la Federación de las Industrias Frigoríficas Regionales (Fifra), la Cámara de Exportadores de Argentina (CERA) y la Cámara de Matarifes y Abastecedores (Camya).

Si bien no realizó un apoyo, el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC) compartió los fines que persigue el Gobierno, como ordenar el sector, restringir prácticas especulativas, mejorar la trazabilidad de las exportaciones y evitar la evasión fiscal, pero consideró que "las restricciones comunicadas en nada colaborarán para su alcance".

Asimismo, el consorcio remarcó la necesidad de que "las autoridades nacionales realicen una convocatoria a todos los integrantes de la cadena para evaluar las medidas más adecuadas para el genuino ordenamiento del mercado, dejando de lado esta limitación, que ha traído alarma e incertidumbre a nuestros trabajadores, proveedores y clientes y que no contribuirá a resolver los problemas estructurales que padecemos".





(Télam)