El precio del barril de petróleo subió hoy en Nueva York y alcanzó su valor máximo de las últimas siete semanas, debido a los problemas de producción en Libia y en Kazajstán y a una fuerte disminución de las temperaturas en el hemisferio norte que obligaron a aumentar la demanda de hidrocarburos para enfrentar la primera tormenta del invierno boreal.

El barril de la variedad WTI ganó 2,3% y cerró en 79,70 dólares mientras que el tipo Brent aumentó 1,7% y se pactó en 82,20 dólares, según cifras consignadas por el New York Mercantil Exchange (NYMEX).

Las fuertes nevadas que azotaron Canadá y al norte de EE.UU. interrumpieron el suministro a través de los poliductos que vienen de Alaska, y la mayor demanda elevó los precios justo cuando las reservas estadounidenses disminuyeron.

En tanto, las protestas en Kazajstán han paralizado la producción del campo petrolero gigante de Tengiz afectando los envíos del principal productor de petróleo y gas del Asia Central.

El estado de emergencia dispuesto por el gobierno en las dos principales ciudades del país, Almaty y Astana, despertó preocupación y más aún, cuando Rusia decidió enviar un cuerpo de élite de paracaidistas, para sofocar los disturbios.

Kazajstán es uno de los principales países productores de gas y petróleo del Asia Central y un corte del suministro de sus yacimientos impactaría de manera directa en los precios.

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La tensión geopolítica se intensifica además, porque Kazajstán es el principal productor de uranio en el mundo, lo que convierte a la crisis energética en una crisis diplomática de alto voltaje.

Además continúan en Libia las restricciones debido a que gran parte de sus campos petroleros están fuera de producción debido al accionar de milicias opositoras.

Libia ha bajado alrededor del 30% su producción, mientras que Rusia no logró aumentar la producción el mes pasado.

Las temperaturas frías severas que provocaron cierres temporales o desaceleraciones en los campos petroleros en Dakota del Norte y el oeste de Texas han avivado la preocupación de que los proveedores no puedan cumplir con las obligaciones contractuales durante el mes.

El gas cerró con una baja de 0,5% a 3,86 dólares por millón de BTU, a pesar de la ola de frío polar que amenaza a los EE.UU. y a Europa.

Finalmente, el oro y los metales básicos cayeron por segundo día después de que la minuta de la {ultima reunión de la Reserva Federal (FED) de diciembre, resaltara las perspectivas de un ajuste monetario más rápido.

El metal bajó 2% y cerró a 1.788 dólares por onza. (Télam)