El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó hoy el otorgamiento de subsidios en el sector energético para personas con pocos recursos, en un intento por compensar la suba de los precios, según indicó hoy en Washington el economista jefe del organismo Pierre-Olivier Gourinchas.

En una entrevista con la AFP, Gourinchas sostuvo que ya se están registrando "protestas en algunos países donde los precios de los alimentos y los productos básicos suben muy rápidamente. Seguimos de cerca cómo evoluciona la situación".

El FMI espera una inflación del 5,7% este año para los países desarrollados y del 8,7%, para las economías emergentes y en desarrollo.

Según el organismo, la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero y la batería de sanciones contra Moscú han agravado la subida de precios que comenzó el año pasado por problemas logísticos vinculados a la pandemia.

Ucrania y Rusia son los principales proveedores de cereales para muchos países y además los rusos exportan una parte importante de la energía que consume Europa.

El FMI suele oponerse a los subsidios, principalmente en el sector energético, pero ante la elevada inflación, ahora el organismo recomienda "tomar medidas específicas para ayudar a las poblaciones vulnerables", explica Gourinchas.

El funcionario sostuvo que "esto puede tomar la forma de reducir las facturas de servicios públicos o la transferencia de efectivo a los hogares de bajos ingresos", dijo, para luego insistir en que "estas ayudas directas deben asignarse sin demora porque la pobreza aumenta".

Gourinchas subrayó que "en países que carecen de la infraestructura necesaria, esto puede tomar la forma de subvenciones a los precios de la energía, siempre que sean claras, transparentes y temporales para que no afecten al presupuesto por mucho tiempo".

La urgencia es tal que se necesita "rápidamente un esfuerzo coordinado para poner recursos a disposición de estos países", estimó Gourinchas quien también exhortó a que "los bancos centrales deben actuar enérgicamente, aunque un aumento de las tasas de interés -para contener la escalada de precios- debilite aún más a los países pobres endeudados".

El funcionario indicó que "para las naciones cuya deuda simplemente no es viable, existe una urgente necesidad de reestructuración".

"El G20 estableció hace más de un año un marco común que se supone que debe reunir a los acreedores del sector público del Club de París, pero también a otros acreedores de países como China o India", dijo y llamó a "reunirlos en torno a la mesa de diálogo, para encontrar una forma rápida de reducir el peso de la deuda".

Sin embargo, admitió que "es un proceso complicado y hasta ahora este marco no ha tenido éxito con solo tres países africanos -Chad, Zambia y Etiopía- que lo han solicitado sin que diera resultado".

Finalmente, Gourinchas, quien sustituye en el cargo a Gita Gopinath desde que fue nombrada número dos del organismo, espera que la reunión de mañana del G-20 se centre en la inseguridad alimentaria y la deuda. (Télam)