El Producto Bruto Interno (PBI) de China creció 7,9% interanual durante el segundo trimestre, marcando una desaceleración respecto del período anterior cuando se había registrado un alza de 18,3%, informó hoy la Oficina Nacional de Estadísticas.

El crecimiento, impulsado por las exportaciones que crecieron 31%, fue menor al esperado y se señalan como motivos el alza del costo de los bienes primarios, la lenta recuperación en el consumo interno, los nuevos rebrotes de coronavirus así como también la escasez de algunos productos en las cadenas de producción. según la agencia Bloomberg.

La desaceleración también se reflejó en otros datos macroeconómicos: las ventas minoristas y la producción industrial marcaron 12,1% y 8,3% en junio en comparación con 12,4% y 8,8% registrados en mayo, respectivamente, a pesar de que ambos datos superaron las expectativas y reflejan una recuperación "más balanceada" ya que el rebote económico del país inicialmente fue a causa del alza en las exportaciones y en el mercado de propiedades, y no por el consumo interno.

Asimismo, las inversiones en activos fijos crecieron en un 12,6% en el primer semestre en contraste con el 15,4% del último semestre del año anterior, y la compra de equipos descendió 0,8% interanual en junio, posiblemente a causa de la escasez mundial de semiconductores.

En el comunicado de prensa, el organismo estadístico reconoció que pese a que la economía continuó su "recuperación estable", ésta continua siendo "desigual" y persisten las incertidumbres externas con un entorno "complicado y cambiante".

La semana pasada, el secretario del Partido en el Consejo de Estado de China, Li Keqiang, advirtió que el país se tendría que preparar para realizar ajustes contracíclicos.

China había crecido 2,3% durante 2020, siendo la única economía mundial importante que se expandió durante el año marcado por la pandemia.

Pese a la desaceleración, los datos del segundo trimestre sugieren que Beijing podrá alcanzar su meta de crecimiento anual de "más del 6%".

(Télam)